Cuando despertó, la competencia global todavía seguía ahí

Llego muchos días tarde a la polémica suscitada en torno a un post escrito por Juan Macías en su blog acerca de la conveniencia (o no) de contratar programadores en España, en lugar de buscarlos en otra ubicación donde personas tanto o más cualificadas hagan el trabajo más rápido (lo que redunda en más barato, aunque tan sólo sea por el ahorro de tiempo).

Juan Macías ha bloqueado temporalmente el acceso a su blog, pero el artículo aún está cacheado en Google, donde podemos leerlo. No lo comparto al 100%, pero creo que hay una idea de fondo muy interesante.

Hay una crítica de David Bonilla, que no comparto, y cuyas ideas más interesantes vienen cuando se aleja del tema y se va por el off topic a hablar de dónde han de estar las prioridades del gestor cuyo negocio es principalmente no tecnológico.

Un resumen rápido de las ideas expuestas por uno y otro:

  • Macías afirma que en ocasiones descubre a toro pasado que no necesitaba un programador.
  • Bonilla juega a la taumaturgia para rebatir a Macías: «por qué no contratamos CEOs extranjeros», seguramente porque Macías habla desde la perspectiva de la Pyme. La Pyme no contrata directivos: los socios son los directivos. La profesionalización de la gestión (entendida como la contratación de una persona para que realice en tu empresa las labores que en otro tiempo hubieras hecho tú en calidad de dueño, à la Henry Ford) es algo que nace de la escala de la macroempresa, aunque ahora sea un recurso muy usado en startups cuando los fundadores buscan un exit al mismo tiempo que los inversores de las primeras rondas de financiación, que por otra parte suelen exigir «supervisión adulta» a la par que entregan el cheque. Pero eso sólo aplica a la pequeña empresa que además es startup; la inmensa mayoría no lo es.
  • La otra pequeña falacia que le veo a su post es la de «conozco más programadores que directivos que han hecho carrera fuera». Por una parte, y por muchos contactos directivos que Bonilla atesore, tenemos el sesgo personal de Bonilla: es programador aunque ahora actúe de empresario. La equivalencia es sencilla: yo conozco más químicos que han hecho carrera en el extranjero que directivos. Por otra parte, es que hay más programadores que directivos en general. Conozco más programadores en el extranjero que futbolistas de primera división, conozco más programadores que astronautas españoles, and so on.
  • Bonilla dice que los programadores son en su mayoría críticos con su propia capacitación, y que no paran de aprender, que son currantes y miran hacia la formación continua. A favor, tengo que decir que mi contacto con los profesionales del código es en general sorprendente: gente que no para de aprender, de curiosear cosas nuevas. A menudo son un ejemplo (aunque muchas veces no hay alternativa: si dejas de hacer eso has de buscar otra profesión o buscar puestos de gestión, pero muchos quieren seguir programando).
  • La idea más relevante de este asunto, como decía al principio, no está ni en un sitio ni en otro, sino en el revuelo. Dice Macías que es capaz de encontrar en otros sitios y por el mismo coste un trabajo mejor hecho que el que le ofrece un freelance cualquiera. No lo niego, aunque en muchas ocasiones el coste de coordinación en remoto, de Skype a deshora o emails ambiguos de ida y vuelta quizá disipe el ahorro, seguro que en ocasiones sí compensa.

Algunas ideas mías en torno a la polémica, más que en torno a los posts mismos:

  • Macías pasa por alto algo que no obstante ha defendido en otras ocasiones: lo que muchas empresas necesitan y normalmente pasan por alto es un coordinador de proyectos que sea capaz de leer las necesidades técnicas del proyecto y tomar decisiones. Las empresas pequeñas no suelen tener este rol en plantilla, hay muchos profesionales que prestan estos servicios como externos. Mucho pirateo, sin duda, pero los hay también que te salvan el cuello una y otra vez a un coste decente. Esto por otra parte casa con la idea de Bonilla de que si tu negocio es principalmente no tecnológico, tu skill como gestor seguramente está mejor aprovechada si te concentras en optimizar el gasto en otras áreas.
  • Ya digo más arriba que es algo que mi experiencia confirma esas ganas de aprender y hacer cosas, y sin embargo la reacción dominante de quienes se definen como programadores ante el post de Macías es justo la contraria: proteccionista y belicosa. «Eso no es así, no sabe de lo que habla» parece corear la crítica. Y creo que al empecinarse en eso, se desaprovecha la ocasión de aprender de la experiencia narrada por Macías en su blog y de aprovechar el mensaje que traslada. Ahí tienen a una persona que requiere servicios de programación, pero que decide que hay otra persona tan cualificada como cualquier vecino para resolverlo, y que por su ubicación puede cobrar lo mismo que tú y hacer un trabajo en ocasiones mejor.
  • Esto es Internet, el valor de tener un equipo local aportando ideas es grande. El trabajo remoto, y mucho menos el offshoring, no están al alcance de todos, ni son beneficiosos en todo caso. De hecho, en multitud de ocasiones quizá no compensa. Pero para muchas empresas va a ser una opción, guste o no a quienes no han tomado bien el post que da origen a este revuelo. Esto es lo que hay. No entro a juzgar si unos u otros tienen razón, seguramente las dos opiniones tengan parte de razón. Prefiero quedarme con el mensaje: esta realidad existe, puedes cerrar los ojos, pero cuando los abras, la competencia global aún seguirá ahí, y muchos profesionales de otros lugares pueden hacer tu trabajo.
  • No vale de nada preguntarse quién se ha llevado el queso. La pregunta correcta es por qué se están llevando el queso. Eso es lo que permitirá a los afectados por este offshoring incipiente dar respuestas, soluciones y aportar más valor en su trabajo, lo suficiente como para que la próxima vez esa persona te contrate a ti. No me gusta matar a mensajeros, y los programadores son tan mensajeros como el autor del post que cuenta su experiencia.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

15 Comments

  1. Leí el post de Juan Macías hace unos días, por lo que comento de memoria y puedo cometer alguna imprecisión, peor ahí va lo que pensé.

    Su post se me hizo chulito, prepotente, sobrado y despectivo. Inmediatamente pensé que había tenido una mala experiencia con un trabajo IT que le acababan de hacer, que escribía en caliente y “caliente él”, y que eso siempre es un error.

    Los comentarios en su blog a dicho post por parte de lo peorcito de mi profesión me pareció… lo que siempe escribe lo peorcito de mi profesión. En el mejor de los casos, comentarios pasivo-agresivos, fruto de una muy baja autoestima. En el peor de los casos, insultos directos. El tono empleado descalificó inmediatamente cualquiera de los argumentos con fundamento, que alguno había, de los comentadores.

    La newsletter de Bonilla me gustó. Me gustó por la retranca, el “tongue-in-cheek” de darle la vuelta a la tortilla y tirar de ese hilo para reducir al absurdo muchos de los comentarios de Macías. Los directivos (iba a decir en España, pero es universal), cuando se meten en temas de IT, trabajan solamente con dos palancas: “más recursos” y “pos se tiene que poder”, porque por lo general no tienen idea del tema que dirigen y eso les hace estar muy limitaditos (limitaciones inversamente proporcionales a la prepotencia que exudan). Alguien tenía que decirlo, lo dijo Bonilla y yo estoy de acuerdo.

    La industria IT española está hecha unos zorros, necesito unas 200 páginas para explicarlo en detalle y bienvenida la competencia, internacional o de donde sea, que es lo único que la hará “espabilar”. Pero lo de irse a la Web y buscarse a unos devs de Elbonia que salen baratos y a los que pagas en negro mediante una transferencia PayPal no es la solución. Haberlos haylos: excelentes profesionales y consultores con mucho conocimiento y experiencia y que no intentan “venderte motos”, sino establecer una sana y simbiótica relación contigo que perdure en el tiempo. El tema sería preguntarse ¿por qué resultan tan difíciles de encontrar?

    • Yo no me caso con ninguno, y sobre el tono chulesco no sé si opinar porque por lo visto hay una versión inicial del post que luego editó. El que yo he leído tiene cosas que no comparto, pero no me parece excesivamente chulesco. Estoy acostumbrado a leer posts «aweeeesome» que con otro estilo cuidadamente informal pontifican en el mismo grado.

      Al grano.

      Juan Macías simplifica y pone la externalización tipo «People per hour» como lo más, y eso no es así. Además se añade que él tiene experiencia a nivel corporativo «profundo» en outsourcing precisamente en India (motivo por el cual seguramente su experiencia tiene más probabilidad de ser satisfactoria).

      Su mensaje me parece algo forzado en ese sentido, porque las cosas no son tan sencillas. Desde luego que todo el monte no es orégano así que esa facilidad para encontrar proveedores fiables allende los mares no está disponible, ni mucho menos, para todo el mundo. En mi anterior empresa se trabajaba con un programador argentino y entre que su skill no era la mejor y que el jefe aquí en Madrid no hacía bien su parte y no daba autonomía para que otros lo hicieran bien, el resultado siempre era una chapuza. Para frustración de quienes pensábamos que las cosas podían hacerse bien, je je.

      Por otra parte, la respuesta de Bonilla me parece en cierto modo tan sesgada (hacia su lado) como la de Macías (hacia el propio, claro). ¿Sólo hay programadores españoles prosperando en el extranjero? Lo dudo mucho. ¿Las cárnicas son el problema de las pymes? ¿En serio Bonilla sugiere eso? No… las pymes no pagan cárnicas, no tienen el dinero. Las pymes contratan mucha empresa pirata, precisamente porque sus directivos (por desgracia) no saben ni lo que contratan y a menudo van a precio: empresas que luego se quedan con la propiedad de los dominios que compran para el cliente, de la propiedad intelectual del software que desarrollan, que te dicen que cambiar una frase en el pie de página de un WordPress son 3 horas de trabajo, que te dan presupuesto cerrado antes de conocer los detalles de lo que pides y necesitas para tu proyecto, … Y podría no parar.

      Yo, personalmente, creo que si buscas bien y encuentras un partner de confianza no te vas a arrepentir en absoluto. No me adhiero al argumento de Juan, pero la respuesta que recibe en su post es digna de análisis: en lugar de preguntarse por qué hay quien piensa así, entramos en fase de negación de la realidad («están equivocados»).

      Yo prefiero que los proyectos tecnológicos se coordinen y desarrollen donde a mí me coja cerca (egoísta que es uno, que intenta ganarse la vida con ello), creo que lo que afirma Macías no es extrapolable a la mayoría de pymes, pero prefiero ser crítico y ver si tras esa historia hay alguna lección que aprender. Creo que aunque lo ideal es internalizar muchas labores de desarrollo, si eso no entra en los planes, o si hay tareas que no se van a internalizar, contratar a un buen partner local no tiene parangón.

      Pero lo mismo que a mí me intriga saber por qué hay empresas que van a precio y aceptan presupuestos de proveedores que son absolutamente irreales, creo que hay un montón de programadores que deberían preguntarse por qué eso es así. En el tema de las empresas suelen terminar escaldadas, y así te lo cuentan… justo antes de volver a aceptar un presupuesto mucho más barato que el tuyo, para volver a iniciar el ciclo. Te quedas que sólo puedes decir gg, pero si hay una experiencia satisfactoria» creo que es interesante analizar por qué lo es, y analizar por qué no somos capaces de aceptar que esa realidad está ahí, aunque sólo sea para una parte de los que pueden contratarte.

      Por eso digo que más que centrarme en los posts (creo que ambos tienen afirmaciones correctas y erróneas) me quedo con el debate. En cierto aspecto me parecen más interesantes que los posts mismos.

      Y por supuesto, Juan Macías ha cerrado su blog… pero no creo que pretenda cerrarlo de verdad. Bloguea demasiado para desaparecer sin más. Lo que no sé es si realmente cree que va a cerrarlo o directamente hay algo de postureo, jeje :)

      PD. Tocho comentario te he dejao, jiji.

    • Gracias por el enlace, Lluis.

      Como digo arriba, yo no me caso ni con uno ni con otro argumento. No soy programador (al menos, no estudié informática…), pero me gano la vida a medias programando y a medias haciendo otras cosas (como coordinando proyectos que otros programan, jeje). A mí no me interesa que este tipo de labores se vayan a otra parte, pero me interesa (y mucho) conocer qué pasa por las mentes de quienes contratan estos proyectos, y qué echan en falta en lo que les podríamos estar ofreciendo.

      Si el argumento es puramente precio, desde luego no es mi cliente. Pero si el argumento es de tiempo de respuesta, ¿podemos hacer algo con eso? ¿Si el argumento es de que se sobrevende cuando el cliente en ese momento no necesita un gran desarrollo sino un plugin que haga el apaño durante unos días? Creo que aceptar el enunciado, aunque sea for the sake of the argument es positivo para todos. Y luego le buscamos las cosquillas.

      Volviendo al enlace que compartes, cuenta una historia de terror, sin duda. Una historia de terror frecuente. Pero yo conozco otras historias de offshoring en India (de empresas con base en Madrid cuyos nombres me vas a permitir que me reserve, pero son Pymes bastante conocidas por estos lares sin llegar a ser grandes empresas) que son experiencias de éxito rotundo. Por supuesto, tienen programadores in house que desarrollan parte del código, que coordinan y todo lo demás. Pero han contratado en esas latitudes parte de su programación y les va bien. No hay historias de terror. Y a mí me interesa mucho conocer qué piensan quienes toman esas decisiones antes de tomarla, y después de tomarlas (¿se arrepienten o no?).

      Como le digo a Eva, negarse en rotundo a hacer esa reflexión interna es una opción que tenemos cada uno, pero no creo que sea la que mejor nos va a preparar para afrontar el trabajo futuro con una competencia que, por las razones que sean, es ya presente :)

  2. Bueno, soy uno más que pertenece al ramo de programadores y empresarios.— Y también me lo leí hace unos días.

    El Sr. Macias ha escrito eso, como puro Marketing. La polémica en este país vende y él necesita publicidad.

    Por otro lado, debo decir que tiene su gran parte de razón, aunque ha demostrado una gran ignorancia y desconocimiento de muchas cosas del sector. Lo cual me parece especialmente grave teniendo en cuenta su perfil de “consultor”. (O puede que sea yo el ignorante y eso haga que le contraten más)

    Ahora bien, si vienes pidiendo un coche de cuatro ruedas, qué te vendo, un Ferrari o un fiat para ir al super a por la compra?

    • Hola Enrique, gracias por dejar tu idea :)

      A ver, en nuestro caso (Cartograf) si nos pides un «coche de cuatro ruedas», te seguimos haciendo preguntas hasta que nos digas si lo quieres usar como utilitario, para llevar a la familia el fin de semana, o para pasear en un descapotable por Puerto Banús. Con menos información no entramos porque ahí se palpa el fiasco (presentes lo que presentes el cliente podrá decir que no es lo que quería, por ejemplo). Para nosotros, como consultoría, lo principal es conocer el problema porque hay veces que nos han entrado preguntando por una web nueva y realmente no la necesitaban y hemos ofrecido otras soluciones. Y no nos ha importado ofrecer la solución en la que cobrábamos menos, porque de verdad era lo más conveniente.

      Ahora, entiendo que el problema de Macías es que quizá en más de una ocasión ha pedido un coche, sin más, y hay quien en lugar de preguntarle le ha dicho «aquí tienes un Fiat» y se lo ha cobrado si no a precio de Ferrari, quizá sí a precio de BMW.

      Yo todo eso no lo niego, esas cosas pasan (esa realidad también existe), pero creo que el ejercicio de dar por bueno el argumento e intentar razonarlo es interesante.

      PD. Yo no sé si lo escribió directamente por marketing o si se le fue de las manos, pero el movimiento de cerrar el blog con un plugin de estos de «mantenimiento» (ji ji) y no borrando todo (archivos, base de datos) me hace pensar que en unos días veremos el post de «por qué he decidido reabrir mi blog» ;)

  3. En mi caso la experiencia con off-shoring en India fue un fracaso, en BCN hicimos el análisis funcional y los indios el diseño técnico y el desarrollo. Mi trabajo consistía en revisar los diseños para asegurar que cumplían los requerimientos (funcionales y técnicos). Resulta que eran tan malos que teníamos que hacer varias iteraciones hasta que salía algo decente, luego el desarrollo tres cuartos de lo mismo. El inglés era parte del problema porque no era nativo ni de ellos ni nuestro. Por temas culturales, si preguntabas si lo habían entendido respondían que si cuando en realidad era que no (al parecer decir no está mal visto). Además los programadores duraban pocos meses, cuando el framework era complejo y simplemente no daba tiempo a que fueran productivos (ni tan siquiera que lo llegaran a entender). En resumen, se partieron peras y acabamos haciendo nosotros el diseño técnico y el desarrollo con near shoring en Reus (con gente recien salida de la URV). Es importante decir que lo nuestro no era un proyecto, sino un producto usado en muchos clientes y por tanto la calidad tiene que ser máxima.

    • Estoy seguro de que no estás solo en la «frustración» de haber externalizado un desarrollo en un equipo que no está a la altura. Unos buenos amigos han tenido una experiencia más o menos parecida, es algo que sucede.

      Pero que no siempre sucede, y eso es lo importante. ¿Y si fuera cierto que poco a poco en India van siendo más exigentes y encontrar proveedores fiables ya no es encontrar la aguja en el pajar? (Una aguja en un pajar que es incluso difícil de encontrar también aquí, por otra parte, porque el que no haya tenido mala experiencia sumando una persona a un proyecto que levante su varita mágica…)

  4. Salud

    El caché de Google da un bonito 404.

    No me queda claro cuál es el punto de todo. ¿Dos posturas sobre la contratación fuera de España? No sé, ya estoy cansado de ver a los mismos que critican que se contrate fuera los que hablan de la necesidad de exportar (que es exactamente lo mismo).

    Si el tema es cómo se gestiona la parte de los servicios/productos informáticos, rayos, eso sí que da para hablar mucho y todos desde nuestras propias experiencias (sea en España o fuera de ella). Y esto va tanto por contratar al peso fuera como dentro; o, esos extraños casos, en que se contrata una cárnica local que a su vez subcontrata en la Red de redes.

    El argumento al absurdo empleado al hablar de los directivos es realmente erróneo desde el punto de vista de una contrata puntual (lo normal para determinados temas informáticos) frente a un puesto estable (el de director); y esto al margen de la carencia que ya mencionas en la entrada.

    Hasta luego ;)

    PD: No entiendo lo que coloca como mensaje de despedida. ¿No era más fácil y simple cerrar los comentarios de esa entrada y santas pascuas?

  5. Onsite, offshoring, near shoring… depende del contexto y de la tarea a realizar.

    Yo ahora mismo estoy pendiente de los visados de trabajo de cuatro indios de una de las grandes para que vengan a trabajar a Barcelona en mi equipo, porque “a alguien de mi organización” se le ocurrió que remotamente podían hacer ingeniería de requerimientos desde Hydebarad, y obviamente “ni p’atrás”.

    Para realizar tareas técnicas que, aunque sean complejas, no tienen dificultad funcional o, caso que no funcionen, no afectan al núcleo del sistema, y además que sean fácilmente acotables e integrables, la ubicación del equipo que las desarrolla no importa.

    Anteriormente he visto como otra de esas enormes empresas indias de IT “reventaba” un proyecto al cotizarlo por ¡diez millones de € más! de lo estimado inicialmente (el doble), y estoy segura que lo hicieron porque no lo veían claro y prefirieron perder un contrato jugoso pero puntual, a quemar la relación con un cliente obviamente importante. Eso para mí es un detalle de calidad comercial. Allá hay multinacionales (¡con tantos empleados como alguna provincia española entera!) con un nivel de profesionalidad que ya lo querríamos en Iberia.

    En lo que respecta a la calidad de los recursos, pues lo de siempre siempre. Contratas a una empresa y crees que eso te quita dependencias y riesgos, pero siempre trabajas con personas. Las hay mejores y peores. Hay una curva de aprendizaje y siempre se resienten los proyectos cuando personas claves se marchan.

    Me ha pasado con empresas de informática españolas, inglesas, alemanas e indias en las tres modalidades enumeradas al principio de mi comentario.

    Otro día comento experiencias no en desarrollo, sino en soporte (“global help desks”). Las he visto de todos los colores también.

    ¡Saludos!

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