Edward Snowden

Citizenfour, un buen resumen

Hace ya casi dos años que Edward Snowden dio a conocer al público documentos que confirmaban el espionaje masivo a ciudadanos por parte de la NSA estadounidense. Es lo que al principio se llamó «caso PRISM», debido al primero de los sistemas (de los muchos que ahora conocemos) que pudimos conocer gracias al ex-empleado de la misma NSA.

En estos dos años, apenas nada ha cambiado. En lo personal, todo este asunto tan sólo confirma lo que ya sabíamos años antes. En La sociedad de control (libro publicado en 2008) mencionábamos por qué era cuestión de tiempo que todo esto sucediera y se supiera.

Lo que en su día no entendí y ahora veo con meridiana claridad es que no importa: dos años después de que Snowden hiciera público el mayor escándalo de espionaje de la historia – que haría palidecer a la Stasi por sistematización, medios, y alcance – nada ha cambiado en realidad. No ha habido un vuelco en políticas públicas, ni es esperable que lo haya. No se han tramitado leyes que pongan freno a esta situación, y Snowden sigue siendo un paria (cuando no un traidor), en lugar de haber sido ya encumbrado a héroe.

Citizenfour es un documental que cuenta la historia de este caso, y si no han seguido este asunto ni leyeron libros sobre el tema, les recomiendo que lo vean. Por lo demás, tengo poco que añadir a lo que escribí hace dos años: estoy ahíto de estos temas, por eso no escribo sobre los mismos a menudo. (De hecho, vi este documental hace casi un mes, pero tampoco sentí que fuera de especial urgencia comentarlo antes por aquí.)

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

9 Comments

  1. Creo que estimar el éxito o no del caso mediante un baremo de cantidad es un error.
    Es verdad que no ha provocado una revolución de masas,
    pero no desestimemos el efecto que haya podido tener a nivel individual, sobre todo en gente que no es especialista en temas técnicos.
    Snowden lo ha dejado bien clarito y para todos los públicos.

    • Me alegra que estés en clave optimista (junto a Alfonso). Yo estoy un poco de bajona en este aspecto: hay más conocimiento público, puede que hasta seamos más conscientes y pensemos en ello pero ¿actuamos realmente?

      ¿De qué sirve que te suban la “alerta roja de huracanes” si no sabes qué medidas has de tomar como consecuencia de esa subida de la alerta de huracanes?

  2. Estoy con Leandro: claro que ha cambiado. Quizás unos pocos intuían todo el tinglado, pero mucha gente ni siquiera concebía la posibilidad de que existiera una vigilancia de este tipo; y de los que lo podían imaginar la mayoría pensaba que eran paranoias de unos conspiranoicos. Después de Snowden está demostrado y es de dominio público.

    Un caso claro de que estos temas han calado es el periodismo: cada vez más medios se toman en serio la privacidad y seguridad de sus fuentes. Quizás no en España, a excepción del El Diario, pero tras la historia de Snowden y Greenwald, la cosa ha cambiado también a nivel profesional.

    • Pero eso es muy poco: la mayor potencia del mundo, espía a toda la ciudadanía de su país y parte del resto del mundo al detalle, saltándose todo control democrático ni de derechos mínimos a la intimidad, y ¿todo el cambio es que unos periodistas ahora se toman algo más en serio la privacidad y seguridad de sus fuentes?

      No sé si con esta respuesta has afirmado mi argumento un poco al menos :)

  3. Snowden es algo peor que un traidor. Es un tonto útil en manos de quienes pervirtieron su causa. Su intención era divulgar la información y luego presentarse antes las autoridades estadounidenses para ser detenido y que el caso generara un escándalo público. Hablo de los típicos titulares “¿Héroe o traidor?” cuando compareciera esposado ante un juez estadounidense y la prensa se volcara con el juicio.

    Pero cierto periodista le convenció para que le dejara manejar en exclusiva sus revelaciones y huyera. Terminó en China, gran rival de Estados Unidos. Y encima entró en juego Wikileaks, una organización al servicio de Moscú y con una marcad agenda antiestadounidense, que le convenció para que viajara a Rusia, otro rival de Estados Unidos.

    La verdadera historia de en qué se convirtió Wikileaks y el caso Snowden está por escribirse.

    • Hombre, sí, leí hace un tiempo una columna (no recuerdo bien donde, pero era una de las revistas estadounidenses habituales) sobre la «privatización del whistleblowing», en alusión a esto que comentas. Podría buscar el link pero no estoy en mi PC habitual y no tengo todo tan a mano :)

      Que tienes razón en el enfoque, ¿quizá el modo en que se ha pegado a dos periodistas ha restado impacto a su declaración?

  4. Dices que ahora entiendes por qué la gente no ha reaccionado tras las revelaciones de Snowden. Pero no resuelves el enigma y nos dejas en ascuas. ¿Por qué se ha producido ese fenómeno, en tu opinión?

    • En realidad no digo conocer las razones (no soy tan malvado, habría añadido siquiera un párrafo explicándome jejeje), tan sólo creo que la influencia de Snowden en el modo en que censuramos las políticas que invaden nuestra privacidad es irrelevante.

      Sí, hay más «conocimiento del problema» pero a la hora de la verdad, la gran mayoría de la población ha entendido que no hay otra forma posible de organizarnos a través de Internet, que la vigilancia es inherente, que la vigilancia por parte del estado al margen de toda legalidad es inevitable…

      Como digo en otros comentarios, no soy muy optimista en este aspecto :)

  5. Yo siempre he pensado que lo de Snowden es una minucia al lado de lo que se nos va viniendo encima. Por muy intervencionista y corrupta que sea, la NSA (o cualquier equivalente) no deja de ser un organismo escaso de presupuesto con una misión más o menos restringida.

    Nada que ver con la influencia en la vida pública que podría tener Facebook el día que le dé por vender seguros. Pero nada. FB y las otras tienen mucho más dinero que la NSA y una posibilidad mucho mayor de extender abiertamente su alcance. En este caso las entidades privadas me dan mucho, muchísimo más terror que las públicas.

    Y viendo la ridícula reacción a Snowden, está claro que la gente no se va a enterar cuando realmente se nos venga encima. Jose me parece hasta optimista…

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