Adquisicierres

En el mundo anglosajón se hace un juego de palabras divertido cada vez que una gran empresa compra una startup con la intención de incorporar algún desarrollo a su portfolio y, de camino, sumar a su propio equipo el talento que lo llevó a cabo. Son las famosas «acqui-hires» (mezcla de adquisición y contratación, en el idioma de Shakespeare). Y hay quien dice que no siempre salen bien (vean el post anterior sobre Winamp y Last.fm y sigan los enlaces que ahí encuentran).

Como hoy estoy filósofo me ha dado por inventar palabras a mí también. Y he inventado el término adquisicierre. Esto es, cuando una gran empresa compra una startup para cerrarla. Sucede con frecuencia, muchos andan ahora lamentándose del cierre de Posterous y yo siempre recuerdo Needlebase (lo sé, soy un pesado). Ambos cierres llevados a cabo por Twitter y Google, respectivamente.

Google, sin embargo, acaba de batir su propio record: la semana pasada anunció la compra de Wavii por 30 millones de dólares. Ya ha anunciado su cierre. Beat that, estará pesando alguien en Mountain View.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

4 Comments

  1. Hay algo que no acabo de entender con esta estrategia de ‘adquisicierres’. Se supone que son adquisiciones defensivas para acabar con empresas que en el futuro podrían hacerte competencia. Pero, ¿de verdad es buena idea darle un montón de pasta a quien ha sido capaz de montar algo, normalmente de la nada, capaz de hacerte competencia?
    Claro, que supongo que la esperanza es que se den a la buena vida en vez de seguir montanfo cosas.

    • Creo que, aunque cierren la empresa, el comprador sí se queda con el equipo con el que, además, se asegurarán de firmar algún tipo de contrato de “non-compete” para el caso de que no funcione la relación empleador-empleado.

      • Algo de eso hay: normalmente el cheque lleva como contraprestación la obligación de quedar en la empresa «compradora» un tiempo prudencial (un par de años, por ej.) para que puedas por una parte probar si la vida en una casa más grande (y más loca) como es una gran empresa es para ti, y si no es así y decides marcharte… para que antes enseñes todo lo posible al equipo que sí va a quedarse. Otro asunto es que tengan la chispa para evolucionar el sistema o la intuición para ver una tendencia: Last.fm quedó secó cuando CBS compró, y los fundadores salieron a los 2 años sin mayor fanfarria…

  2. La famosa competitividad debe ser fantastica con esos megasaurios surcando las aguas de “los mercados” y zampandose deliciosas anchoas-up.
    Quizas los mercados no existen, y acaso jamas existieron, o quizas han pasado a ser grandes piscifactorias donde se ceban emprendedoritos que cuando estan en su punto se les golpea en el occipucio con un fajo de dolares.
    Hay mucho megarrico (naturalmente fruto de un intelecto y una audacia colosales), las reglas del juego no existen, la supervision administrativa no existe, el recurso al juez es inane y como es natural el talento emerge y si no emerge pues “que se jodan”.

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