Lula y el nuevo rol brasileño

De las tendencias geopolíticas que han marcado este 2010 una de las mas llamativas es la confirmación de Brasil como gran imperio emergente en el hemisferio sur: si hace meses Lula plantó su campamento en Cabo Verde y no tuvo más que sentarse a esperar que fueran pasando por allí todos los dirigentes africanos, ahora, meses después y tras haberse acercado a Angola primero y planear un desembarco africano en toda regla mientras salían al rescate comprando deuda portuguesa Lula da el tono del nuevo rol brasileño: se postula como mediador en oriente medio afirmando que, mientras EEUU sea el interlocutor, no habrá paz, vuelve a insistir en que pedirá una plaza en el consejo de seguridad de la ONU y se congratula de la soberanía exterior de Brasil. Como para no congratularse, visto lo visto.

EE.UU. sigue el camino de Chile y garantizará por ley la neutralidad de la Red

Chile marcó el camino a seguir por todos los Estados que hubieran entendido verdaderamente la potencia del nuevo entorno digital y garantizó por ley la neutralidad de la Red, garantizó que un bit será siempre un bit.

Ahora la FCC estadounidense toma la misma senda que Chile y anuncia que se garantizará legalmente la neutralidad de la Red.

A la misma hora, en otro lugar, se aprobaba la ley Sinde. Tan cerca, tan lejos.

En RNE hablando de la Ley Sinde

Esta tarde he estado unos minutos participando en Asunto del día en RNE5 para hablar de la Ley Sinde, que será aprobada mañana por vía extraordinaria sin que se debata el texto en la congreso de los diputados.

El podcast no está disponible a la hora de escribir este post, pero debería estar en la web del programa en las próximas horas.

Siendo muy breve, no he dicho nada que no haya dicho antes: me parece una perversión usar la propiedad intelectual como herramienta de control de información (algo sobre lo que hablé en profundidad en La sociedad de control), me parece un error aceptar esa pretensión por parte del Estado, me parece tremendo que la propiedad intelectual vaya a ser tratada en ese singularísimo tribunal que es la Audiencia Nacional, me parece inaceptable que ante un cambio tan revolucionario como el que nos brinda Internet todo lo que se le ocurra al sistema sea amoldar Internet a sus viejas manías y limitaciones, en lugar de aprovechar su potencial para mejorar la vida de las personas.

Me parece una ofensa que se recurra al infrecuente mecanismo de otorgar a una comisión capacidad legislativa para evitar el debate en el Congreso de los diputados, para enviar el texto aprobado directamente al Senado. Y porque no hay más narices, supongo, que pasar por el Senado… que si se pudiera aprobar de compadreo fuera de la cámara, a buen seguro se haría. Para que el nuevo vicepresidente vea cumplido su deseo y «la ley sea una realidad en febrero». Claro que venimos de pasar 15 días en un desmedido «estado de alarma»; parece que a estas alturas todo vale y esto no es más que otra vulgar demostración de poder por parte de… el poder. Claro. ¿Ofensivo? Sí, pero no novedoso.

Me parece muy sucio, aunque no podía gastar mis escasos segundos en directo comentando este aspecto, que la ley se apruebe el 21 de diciembre, justo antes de la mayor distracción informativa del año: el sorteo de lotería de Navidad. Para que nadie hable de ello ni el día de la aprobación ni los sucesivos. Claro que el primer amago de esta ley fue tan precipitado que provocó una de las reacciones más vibrantes que se han vivido en la Internet hispana en los últimos años y cuando volvimos a oir de esta ley fue para oir las palabras audiencia nacional su aprobación en un consejo de ministros extraordinario celebrado en pleno puente en una ciudad que no es la habitual. ¿Sucio? Sí, pero no novedoso.

Nada que no supiera el lector habitual, nada que no tenga claro cualquiera que se haya detenido mínimamente a pensar cómo funciona nuestro mundo en el s. XXI. Y es que si destruir la neutralidad de la Red es una pésima idea, no lo es menos usar la propiedad intelectual para instaurar un régimen que se acerca cada vez más a la sociedad de control, en la libertad se ha degradado tanto que no podemos hablar de otra cosa que no sea la descomposición de lo que, todo parece indicar, no ha sido sino una curiosidad histórica: la social democracia occidental.

Sobre la intervención de María González, miembro del PSOE y muy favorable a esta ley, tengo poco que añadir: jugar a confundir dando a entender que Spotify es la única opción legal cuando en el fondo es la única opción de pago (porque no hay nadie condenado por obtener música de redes p2p… al menos no con la ley actual) me parece muy mala forma, pero posiblemente no haya otra, de defender una postura que no se sostiene, de justificar lo injustificable. ¿Falaz? Sí, pero no novedoso.

The Wire

Omar Little

The Wire es una serie fantástica. Voy a ahorrarme toda la mierda rankista sobre si es, o no, la mejor serie jamás emitida al sur de Betelgeuse: sinceramente, no me importa. Es una serie excepcional, y estoy seguro que hay muchas otras.

Lo que sucede es que después de ver las cinco temporadas uno llega a entender ese mundo y llega a entender la decisión del alcalde de Reykjavik de condicionar la formación de un gobierno local con alguien al hecho de que ese hipotético socio de gobierno hubiera visto The Wire. Más allá de que estuviera exigiendo un contexto común mínimo sobre el que comenzar a construir, lo importante es, en si mismo, que sea ése y no otro el contexto elegido. Habiendo visto la serie, la decisión que aquel día entendía sólo desde un punto de vista teórico encaja ahora también dentro de un mapa de decisiones práctico: The Wire lo vale.

En Toledo en el II EEESJ

Mañana día 16 Manuel Ortega y yo mismo estaremos en Toledo, participando en el II Encuentro eurolatinoamericano de emprendedores sociales juveniles, que se celebra desde hoy 15 al viernes 17. En concreto, en una mesa redonda titulada «Buenas prácticas de emprendimiento y emancipación juvenil».

De emancipación (al menos de emancipación paterna) no creo que hablemos, pero sin duda podremos contar (y contaremos) algunas de las actividades de apoyo al emprendimiento que realizamos: desde apoyo a emprendedores artesanos a las cooperativas asociadas, pasando por la propia experiencia indiana.