Why we Fight

Hace unas semanas emitieron en La Noche Temática el documental de la BBC “Why we Fight?”. No pude verlo; en realidad de haber podido verlo no lo habría visto porque no supe que lo emitían hasta el día siguiente. Cosas de no seguir la programación…

La cosa es que al día siguiente ví comentarios sobre el documental y decidí usar el derecho que todos tenemos (amparado por la legalidad, aunque lo quieran cambiar) de usar las redes de p2p para bajar dicho documental y verlo tranquilamente en casa. En versión original y sin subtítulos… Qué le vamos a hacer, así estaban las cosas en eMule.

Me pareció sorprendente los hechos que describe ese documental. Visto con bastante objetividad y con la calma y la buena perspectiva que dan el analizar hechos acontecidos en el último medio siglo. Ver a Eisenhower, en su último discurso como presidente, pronunciar cosas como “Debemos permanecer vigilantes contra el aumento injustificado, ya sea deseado o no deseado, de la influencia que ejerce el complejo industrial militar” puede poner ahora, visto lo visto, los nervios de punta a cualquiera. Eisenhower, héroe aliado en la segunda guerra mundial, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en ese conflicto…

Coincido con otras opiniones que leí en su día (ya no recuerdo donde porque este artículo se me quedó en la nevera demasiado tiempo…): el documental no es Farenheit 9/11, que por cierto me encantó en su día y que me compré hace unas semanas aunque no había vuelto a verlo desde que lo viera en el cine hace ya unos años. Repito que Why we fight es más calmado, mucho más profundo en su análisis. Cada presidente estadounidense del último medio siglo ha iniciado un conflicto bélico (Vietnam, Corea, Grenada, Panama, Somalia, Irak,…). ¿Por qué? Millones de personas dependen directamente de la industria armamentística estadounidense, convirtiéndola, de facto, en la verdadera locomotora económica de ese pais. Siendo eso así, ¿no se plantea un conflicto bélico como algo rentable? ¿Lo justifica? Estados Unidos, en palabras extraídas del documental (no me preguntéis quién las dijo porque no lo recuerdo), ha pasado de una “política del bien” a una “política del imperio”. ¿Es injusto pensar eso con casi mil bases militares repartidas por todo el mundo en más de cien paises?

No deja de ser interesante echarle un ojo al documental. Supongo que las comparaciones con el incendiario Farenheit 9/11 serán difícilmente evitables (no entro más en el tema porque ya todos hemos visto Farenheit, supongo), pero hay que tomarse éste Why we Fight como una bofetada a la acomodada visión occidental de “qué buenos somos, qué civilizados, …”. Y lo hace sin entrar a criticar ni defender a Republicanos ni a Demócratas. La visión es tan general que asusta… ¿Qué habría cambiado si los EEUU tuvieran ahora un presidente demócrata? Posiblemente seguirían en guerra: Esa es la conclusión. Habrían cambiado las formas, seguramente tendrían un presidente más dotado para la oratoria (pobre Jorge Arbusto…). Seguramente a nivel interno lo notarían, no lo dudo, pero en el ámbito internacional es probable que nada hubiera cambiado. Puede que tan sólo las formas: Pedir las cosas (aunque sea “a dios rogando y con el mazo dando”, que dicen mis mayores) a la ONU no es como ponerla de rodillas, aunque al final caigan las hostias igual.

¿Es un documental criticable? ¿Exagera? No lo sé, concedamos el beneficio de la duda a los posibles detractores: Supongamos que sí, que exagera y que es criticable. ¿Cuánto debe exagerar y cómo de criticable debe ser para que sea más criticable que la denuncia? ¿Qué nivel de perversión es tolerable en un documental de este tipo? Para que luego se rían cuando les digo que vivimos en la frontera del imperio…

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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