Valora las consecuencias probables

Un par de párrafos interesantes sobre soluciones a problemas, sobre todo cuando se plantean o defienden políticas públicas, a los que he llegado hoy vía Elena Alfaro.

Usually when people think about their position on an issue, they recollect why they believe what they do and they generate arguments in favor of the position they already have. They don’t engage in causal explanations about how the policy would lead to good or bad outcomes.

These are very different forms of thinking. Usually when people think about policies, they are not engaged in causal explanation. Most discourse about policy is about why we believe what we do: who agrees with us, why we hold whatever value the policy addresses, what we heard about it on the news the other day. Our experiment asked people to do something difficult and unusual, to causally explain the effects of a policy. That task requires engaging the details of the policy and spelling out how the policy would interact with a complicated world.

Steven Sloman, The knowledge illusion

Cuando juzgamos una solución en forma de medida o regulación pública, habitualmente pensamos en el objetivo declarado de las mismas y no en sus consecuencias más probables.

Las intenciones pueden ser buenas, o una medida puede sonar bien, pero la forma correcta de evaluarla y juzgarla no es por su fin declarado o sus intenciones, sino por sus resultados probables o esperables.

Siendo siempre importante, lo es más en estos momentos de tentación populista, eslóganes facilones, y campañas que esbozan soluciones fáciles para problemas complejos.

Jose Alcántara
Resolviendo problemas mediante ciencia, software y tecnología. Hice un doctorado especializado en desarrollo de hardware para análisis químico. Especialista en desarrollo agile de software. Más sobre Jose Alcántara.

2 comentarios

  1. Gracias por compartir esto. Me parece muy acertado el texto de Steven Sloman.

    Un ejemplo claro de esto en Espana, creo yo, es el subsidio de desempleo sin limite de tiempo.

    1. Hay múltiples ejemplos, tanto en esferas públicas como corporativas, aunque por motivos de que nos suelen afectar a más personas siempre ponemos el foco en los desajustes desde lo público.

      En concreto, y ya por seguir con el tema que mencionas, en políticas de empleo en España hay mejores intenciones que planificación, y así está el asunto de torcido.

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