La URL, el modernismo y la canalización del libre albedrío

Cada dos días algún gurú nos advierte de que la muerte de las URLs es inminente, que más pronto que tarde no nos encontrarán tecleando nuestra dirección sino buscándonos en grandes directorios centralizados (servicios web donde albergar una versión disminuida y raquítica de nuestro alterego). No es que no hubiera motivos para recelar de esto: miremos desde el punto de vista de la centralización de la red y el cloud computing, o desde la seguridad de usar directamente en nuestros enlaces (la verdadera salsa de la web, sin duda) las direcciones que queremos visitar y no una acortada e intermediada, había motivos de sobra, pero sin embargo detrás de todo este desprecio por las URL existe una intención recentralizadora que pasa por dificultar la salida de la jaula predefinida. Y luego la inseguridad: una URL mediada por un acortador es una incógnita, no sabemos el destino final del enlace y podrían estar esperando con el malware al final de nuestro click. La próxima vez que alguien les diga que las URL son cosa del pasado, reflexionen dos segundos sobre ello antes de conceder la razón.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

Submit a comment