A todo por su nombre

«¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dispuesto a prevenirla y además puede hacerlo? Si es así, ¿por qué hay maldad en el mundo? ¿No será que no está dispuesto a prevenirla ni tampoco puede hacerlo? Entonces, ¿para qué lo llamamos Dios?»

Epicuro, ejercitando el escepticismo.
(gracias, Andrés)

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

8 Comments

  1. Cuestiono la premisa de la maldad:
    Esta no existe, son los hombres los que con el libre albedrío (que dios otorga) deciden obrar en un sentido o en otro.
    De lo contrario no tendríamos libertad y eso si que sería “malvado” por parte de dios.
    Por supuesto con esta argumentación el demonio tampoco existiría.
    Chupate esa Epicuro :P

  2. Es una observación de esas que tanto gustan a los ateos. Como la de ¿podría Dios crear un material tan duro que nisiquiera él pudiese romper? Contesta eso sin derribar uno de los pilares básicos de la fé cristiana. XD

    Pero precisamente esa que propones, tiene una solución mucho más sencilla.

    Según la teoría, sí puede acabar con la maldad, pero realmente no está dispuesto, pero no por perversión. Sino por razones de utilidad. Según la fé católica TODO lo que existe proced de Dios, y eso incluye la maldad. Que fue puesta precisamente porque otro de los pilares de la fé cristiana es que el mundo “físico” es una prueba. Por lo tanto la maldad es totalmente necesaria.

    En realidad, la fé cristiana se puede sustentar simplemente contestando a cada incongruencia o paradoja con el “es una prueba”. Es la omnirespuesta. Y supongo que por eso dicen que la fé es más pura cuando es ciega.

  3. Lo que sí es cierto, es que esos argumentos que esgrimen a favor de la fé son coherentes pero no necesariamente verdaderos. Lo preocupante es que esas respuestas lo único que aseguran es una “posible realidad” algo que podría suceder aunque no es “probable”. Es como si yo ideara una teoría totalmente ficticia pero que al mismo tiempo da una respuesta perfectamente lógica y coherente a las posibles objeciones. Y por supuesto, la afirmación de la fé es ciega, encaja como el “joker” en los juegos de cartas, no hay manera de rebatirlo.

  4. Dos cosas.

    1. Como dice Carlos, los argumentos religioses pueden ser coherentes con respecto a ellos mismos.

    2. Lo anterior, sin embargo, no significa que lo que esas afirmaciones coherentes sean ciertas (podrían partir de una premisa rigurosamente falsa y ser coherentes pero estar absolutamente equivocados) tengan rigor científico; que no lo tienen. Por tanto, lo importante no es saber porqué a dios se le llama dios, sino saber si, realmente, hay un dios. No está demostrado, y todo el que afirme su existencia está hablando de más.

    • La existencia de Dios es completamente irrebatible. Si partimos de la premisa de que es imposible no ser, no existir (cosa que te desafío a que me rebatas XD), encontramos que todo, por necesidad, es. Por lo tanto, Dios, debe por fuerza existir.

      Y a eso no creo que pueda haber objección alguna.

      La verdadera disputa está en el cómo. Necesariamente es, pero ¿qué es? ¿Es Dios una fuerza todopoderosa de la que emana la realidad? ¿o sólo un invento humano para lograr una lealtad fanática y todo lo que en nombre de las diversas religiones se ha logrado?

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