Felices Fiestas

Y aquí vienen otra vez las fiestas, la navidad, el fin de año y todo eso. Es la segunda navidad que paso con vosotros desde este atril y espero que no sea la última. Aunque seguro que si leo encontraremos multitud de historias que ir contando, nos vamos a relajar y a disfrutar de los nuestros unos días.

Sé que lo habitual en estos casos es adornar el blog con alguna postal navideña, con mucha nieve o alguna figura mitológica (los reyes magos y cosas así). Aquí vamos a hacerlo de otra forma: Recordando que hace unos meses estuvimos en alguna playa al sol, en buena compañía y sin morir de frío cada mañana.

¡Felices Fiestas!

Correos invierte en RFID

Los que estamos preocupados por nuestra privacidad, por un mundo donde todo sea recordado, donde todo sea grabado, en todas partes, y donde la conversación efímera ha muerto (sí, esa de la que luego ninguna de las partes recuerda los detalles) prestamos una gran atención a los pasos de la tecnología RFID.

Desde la RFID en los tetrabriks y los yogures de pascual hasta el pasaporte o mi jersey, pasando por las autopistas y absolutamente todo lo que lo lleve. Eso incluye, desde ahora, nuestras cartas, Correos ha invertido ya 1 millón de euros en su programa de RFID. Si alguno de ustedes piensa que sus correos electrónicos son trazados sin orden judicial y aún piensa que el correo convencional es anónimo y seguro, que se preocupe. Desde luego es más improbable que sea trazado (o eso parece) pero a partir de ahora los paquetes que envíe correos llevarán una etiqueta RFID implantada de modo que se pueda detectar su presencia y realizar su seguimiento durante el envío.

Estamos en lo de siempre: Dicen que quieren más eficiencia en la cadena de suministro pero, el problema es que ¿quién desactiva las etiquetas una vez llegan las cartas a su destino? Si le envío cartas a alguien (serán privadas y el tema no le importa a nadie, pues repito que serán privadas), ¿puede alguien después saber que esas cartas las envíe yo tan sólo porque la etiqueta rfid del sello está vinculada en una base de datos a mi persona? ¿O puede alguien estar en el salón de casa y aprovechar que voy al baño para leer las tags de mi correo y saber que tengo en el cajón cartas enviadas desde Madrid, Murcia, Pontevedra, cuántas tengo, en qué fecha las enviaron, todo sin siquiera moverse del sofá -y sin que yo lo note-? ¿Llegará el día en que alguien pueda saber eso desde fuera de casa (justo desde la puerta, por ejemplo)? ¿Con la información suficiente -por ejemplo, un policía- podría llegar a vincular mi correo con sus remitentes sin mediar orden judicial para el registro de mi domicilio? Yo creo que sí se podrá.

¿Es eso propio de una sociedad libre? ¿Es eso respetuoso con mi derecho a la intimidad? ¿Lo es con mi presunción de inocencia o más bien traza el camino -cada vez más claro- para la presunción de culpabilidad mientras no se demuestre lo contrario?

Malas noticias.

Cambiando a Google Reader

Hace ya unas semanas que cambié de lector de feeds. Hasta ahora venía utilizando Bloglines, que me parece un fantástico lector y al que estaba muy acostumbrado. Entonces decidí darle una oportunidad a Reader, de Google.

Reader fue en su comienzo uno de los productos más flojos, con diferencia, que ha sacado Google. Pero más de un año después he decidido darle una nueva oportunidad al leer varias veces que estaba muy mejorado. Lo cierto es que no es mentira, ha mejorado bastante; tanto que al final no me he vuelto atrás y me quedo con este lector de feeds. Como falta le veo que debería existir una mayor integración con GMail, ponerlo al mismo nivel que ahora están Calendar o Docs & Spreadsheets. Pese a que todo el mundo no lee blogs ni sigue feeds, esta opción ya está disponible en otros servicios de correo como Yahoo! Mail

¿Por qué un lector de feeds online? Lo sé, es un pequeño problema… pero de verdad es molesto usar regularmente varias computadoras y leer una y otra vez los mismos artículos en tu lector de feeds de escritorio. Con estos online esa tarea se descongestiona… Realmente necesitaría un clon libre de este tipo de servicios para hospedarlo yo mismo en algún sitio propio, ¿Existe alguno y no lo sé? Si tienen más info pueden contármelo en los comentarios.

Hablando de Reader, existe una extensión que hace más sencillo el uso de éste, es Google Reader Notifier, de Markdbd y aunque a mi entender le fallan algunos detalles en cuanto al login (¿por qué no mirar si el usuario está logueado en google y usar directamente esa cookie de sesión?), no es mala opción si quieres estar al tanto del estado de tus feeds preferidos, además es made in spanish con lo cual aún mejor :)

Bill Gates se apunta al marketing viral

¿Se puede saber por qué todo dios anda gratificándose de que Bill Gates critique el drm (de apple) e invitándote a copiar tus CDs? Es el mismo hombre que pretende venderte Zune, un dispositivo que puede reproducir la música que alquilas online al mismo precio que compras el CD en una tienda; ventajas de los reducidos costes de distribución por internet.

Zune permite transferir uno de esos archivos de modo que tu amigo lo pueda oir 3 veces, bondades de las restricciones digitales (DRM). Y no importa si ese archivo no está sujeto a derechos de reproducción (que no es lo mismo que derecho de autor).

Y Zune, además de ser un reproductor mp3 portátil, es también el nombre del servicio de alquiler online de música de Microsoft, la mayor empresa del mundo, que permite descargar música (previo pago) cargada de DRM.

Por si alguien aún no lo sabe, Microsoft es propiedad de Bill Gates, el hombre más rico del mundo; y un astuto estratega, que no duda en tirarse al río para revolverle el agua a Apple y hacerle propaganda negativa a su contrincante (aprovechando que éste domina ese mercado) y además conseguir quedar de bueno de la película.

Y esta blogosfera ombliguista le hace palmas y le ríe la gracia. En esta blogosfera egocéntrica y endogámica se suele leer a veces que «el mercadeo viral es el poder de la blogosfera» para encumbrar a pastores y convertirlos en dioses; pues no estoy de acuerdo: si el mercadeo viral es algo, es la estupidez de la blogosfera para publicar sin pensar y encumbrar sin reflexionar. Y Bill Gates ya se ha dado cuenta.

Bocados de Actualidad (11º)

Con una semana en blanco y muchos artículos que no he leído en los últimos días aquí dejo la décimo primera ronda de bocados de actualidad.

  • Dirson y el efecto google. Ríase usted del efecto menéame, visto lo visto.
  • Acalpixca y las 10 aplicaciones de RFID más estúpidas (nota. ¿no son todas un poco estúpidas?)
  • En ¿Quien vigila al vigilante? nos descubrieron antes que en ningún otro sitio los problemas del nuevo juguete que han sacado Nike y Apple para combinar con el iPod
  • La singularidad desnuda y el nuevo careo entre Google y el test de turing.
  • Dirson y la patente de google sobre la apariencia de su página de resultados
  • Genbeta y MadMACs para cambiar la dirección MAC de nuestra tarjeta para defender nuestra privacidad (un poco) si vamos a cibercafés con nuestro portátil.
  • Málaga en blanco y negro y un desesperado grito de socorro para los baños del carmen, uno de los lugares emblemáticos de la ciudad que están en peligro de ser tragados por el mar
  • Sonia Blanco o celebra su tercer aniversario bloguero. ¡Aupa bloguerona!

Es probable que a lo largo del día agregue algún enlace que me parezca interesante de cosas escritas durante el finde.

¿Somos egoístas cuando hablamos de privacidad?

Infosniper ha publicado en kriptopolis una reflexión sobre privacidad, sobre la sobrevalorada o, mejor dicho, sobre lo asimétricamente valorada que está nuestra privacidad, o eso es lo que él percibe .

Me interesa y me parece útil su opinión porque como usuario de kriptopolis voy a dar por sentado que, al menos alguna vez, debe haberse topado con el tema y alguna vez se habrá preguntado ¿cuánto me interesa mi privacidad?

En su artículo picotea de muchos temas y creo que no lo he entendido bien, porque me da la impresión de que mezcla velocidad y tocino. Demos un pequeño repaso…

Para empezar me pongo en situación, voy a dar ventaja porque me voy a posicionar desde el principio (y mi postura ya la conocen mis lectores constantes): Yo soy firme defensor de la privacidad.

Infosniper me compara la privacidad con asaltar computadoras ajenas, instalar en ella malware, troyanos o usar la ingeniería social. Bueno, no es un mal símil, quizá todos hemos hecho alguna vez esas cosas. Yo desde luego no he creado nunca un virus (mis limitados conocimientos me lo impiden) ni lo he instalado en un pc ajeno, aunque reconozco que entrar a un sistema windows «in-situ» sin autorización es alarmante mente fácil. Incluso aunque esté protegido con contraseña será fácil acceder a los ficheros del sistema. ¿Violar un sistema informático es un atentado a la privacidad? Con toda seguridad, sí. Igual trato vamos a dar a la ingeniería social cuando ésta sirve para lo más general: Conseguir que alguien te facilite información delicada diciendo ser quien no eres. Otro punto a favor de Infosniper.

Esas eran las de velocidad, ahora vamos con el tocino…

¿Crackear un programa es un asalto a la privacidad? No. Puedes estar violando la licencia de uso del software, puedes estar violando leyes de propiedad intelectual o puedes estar saltándote leyes de protección de software (en EEUU está prohibida la ingeniería inversa, por ejemplo). Pero eso no es atentar contra la privacidad del autor. ¿O acaso me he perdido algo? Aquí no estamos de acuerdo.

Del mismo modo conducir borracho o hasta arriba de drogas no es un ataque a la privacidad de nadie. Puede ser una gilipollez, una putada para el que circula sobrio y por su carril, puede ser la muerte. Pero que yo sepa no es un ataque contra la privacidad de nadie. Que el común de los mortales sea capaz de volver a casa con 3 cervezas (o 17) en el cuerpo no significa que esté despreciando la privacidad de nadie. Quizá su vida, quizá la de alguien más; pero ¿qué pinta la privacidad? Otra vez pensamos diferente.

Por eso su argumento de «mi privacidad sí, la de otros no», apoyado en esos comportamientos, no lo comparto. Yo abogo por mi privacidad y la de todos. De verdad no me interesa a qué se dedica la gente, no voy a investigarlo, y tan sólo me gustaría que si alguien se interesa en qué hago yo: Qué marca de ketchup compro, qué marca de refresco, en qué tiendas, a qué horas, qué dia de la semana, a quién le escribo correo o con quién chateo; tan sólo quiero que si alguien quiere saber la marca de mis zapatos, de mis pantalones, si los compré en rebajas, si mi reloj es casio o rolex, si en mi mochila hay una PDA, me lo pregunte así yo decido a quién se lo digo, que no pueda cualquier acceder a esa información privada. Averiguar todo eso sin que yo te lo diga es un ataque a la privacidad. Y no es que conducir borracho o tomar drogas no sea parecido a esto, es que no tiene nada que ver. Privacidad y seguridad no son siempre comparables o equivalentes; por mucho que la informática insegura ponga en peligro tu privacidad, ir por la calle de noche en un barrio marginal no es un ataque contral a privacidad, te puede costar algo de dinero, el reloj y (sobre todo) un buen susto, pero no es lo mismo. Otro en contra.

Sí, cuando Infosniper dice que se cansas de ver que la policía está corrupta le doy la razón. La policía, creo, no está corrupta. Hay policías corruptos. ¡Es un matiz tan importante! También hay albañiles corruptos que trabajan menos horas de las que deben, y profesores de universidad y abogados y políticos. Incluso hay informáticos corruptos capaces de crear malware para secuestrar tus datos bajo cifrado hasta que pagues por el rescate. Eso de la policía no tiene nada que ver con la privacidad. Y como nexo lejano lo único podría ser los planes del gobierno de introducir información biométrica en nuestros documentos oficiales, como ya ha sucedido con el pasaporte y está sucediendo con el dni electrónico. Esos datos y el mal uso que de ellos se pueda hacer (invasión a nuestra intimidad y rastreo de personas) por parte de un estado donde lo militar y lo policial cada vez tiene más peso sí es un problema de privacidad. Así me reitero, no es exceso de celo; en UK el 25% de la población está fichada por ADN, 5 millones de franceses lo están, en EEUU también tienen su base de datos de ADN. Todos tenemos Pasaportes RFID tan inseguros que lo mejor es protegerlos bien. Este casi se acerca, si es que creo entender por dónde van los tiros, pero si ese matiz queda demasiado lejos… en contra (leve).

No, no creo yo que los que decimos privacidad lo digamos con la boca pequeña, lo decimos por la grande: Privacidad para todos, lo decimos como los niños que juegan al escondite, «por mí y por todos mis compañeros». Y mientras nuestros diputados engordan con los turrones de la cesta pagada por nuestros impuestos (algo que ya mencionas tú) no es que haya que pedir que vigilen las calles (que también), sino que es nuestro turno de organizarnos y pedir una legislación adecuada, no para proteger al creador de un programa ni para impedir que un borracho conduzca. Todas esas cosas ya están legisladas y penadas y quizá lo que hace falta es gastar más dinero en educación. Lo que hay que pedir es legislación para proteger nuestra intimidad y nuestra privacidad, que la ley de protección de datos se queda corta cuando mi VISA, mis zapatos, mi cartón de leche, mis vaqueros, o mi pasaporte pueden decirle a cualquiera dónde compro, cuándo, publicar a los cuatro vientos mis hábitos de comida más íntimos o publicar mi nombre, nacionalidad, fecha de nacimiento, edad, estado civil, y mis huellas dactilares en mitad de la calle… Cosas que se pueden hacer con algunas tecnologías actuales y que la ley aún ignora.

Y que conste que mi intención no es otra que la de matizar que no estoy de acuerdo con parte de su reflexión, y esto era demasiado largo para un comentario. Además, ¿qué hostias? Démosle la razón a todo esos gurúes que se pasan el día hablando de la conversación.

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