Lo bueno, lo malo

«Quedarse, conformarse y aguantar era lo bueno; salir, escapar y fugarse era lo malo. Y sin embargo, también lo heroico, porque don Quijote y Cristo y santa Teresa se habían fugado, habían abandonado casa y familia, ahí estaba la contradicción, nos contestaban que ellos lo hicieron en nombre de un alto ideal y que era la suya una locura noble, contra esos vagos términos del alto ideal y la locura noble acababan viniéndose siempre a estrellarse las tímidas preguntas del niño, acrecentando su curiosidad, convirtiéndola en zozobra clandestina. Yo pensaba que también podía ser heroico escaparse por gusto, sin más, por amor a la libertad y a la alegría —no a la alegría impuesta oficial y mesurada, sino a la carcajada y a la canción que brotan de una fuente cuyas aguas nadie canaliza—»

Carmen Martín Gaite, en El cuarto de atrás.

El libro lo leí hace bastante ya, y me pareció bastante soporífero. Pero había guardado en un .txt algunas frases, como ésta, y las reencontré por casualidad buceando en el ordenador.

En La octava planta de la Cadena Ser

El especial coordinado por Rosa Jiménez que publica el El país sobre neutralidad de la red, y en el que hemos aportado el artículo de análisis (Una pésima idea), está sirviendo para que se hable más de este asunto tan importante, que merecidamente vuelve a estar en boca de todos.

Esta noche a las diez estaremos en La octava planta de la Cadena ser hablando sobre neutralidad de la Red.

Esquizofrenia nacionalista boliviana

Potosí, Bolivia La nueva constitución boliviana reconoce treinta y seis naciones culturales o étnicas, de las que se es al nacer, más una nacionalidad cajón de sastre a la que uno puede adscribirse libremente. La consecuencia de las diferentes ofensivas nacionalistas en Bolivia está siendo, como en otras partes del mundo, un reguero de visiones raciales que dificultan la integración y la cooperación. Al ser las 36 primeras son todas de carácter indígena/campesino, la mayoría de los ciudadanos –mestizos o blancos, que viven en ciudades– pueden ser bolivianos, pero les queda la consciencia de ser «lo que sobraba». La división queda patente si nos movemos al otro lado: en Potosí el conflicto se agrava día a día, cientos de personas en huelga de hambre, organizadas como guerrilla urbana para impedir la entrada al ejército que intenta el rescate de los turistas atrapados en la ciudad.

En los medios

Hoy se puede leer en el El País un especial sobre neutralidad de la red. En él David y yo, en nombre de Las Indias, firmamos una pieza. Se titula Una pésima idea, se puede leer aquí en la versión online, pero también aparece en la edición en papel de hoy :)

Quiso la casualidad que escribiéramos el artículo sin conocimiento del escandaloso movimiento entre Google/Verizon, que se anunciaría unas horas después, y sobre el que todo desmentido parecen excusas baratas. Hablar sobre Neutralidad de la red no podría ser más pertinente.

Además de eso, en el programa Siglo 21 de Radio 3 estaré hoy lunes de 12 a 1 hablando de RFID, de su uso y sus implicaciones. Otro tema de actualidad estos días, sin duda.

Y por ahora esto es todo. Próximamente más :D

Luego dirán que la culpa es nuestra

Volvemos a la carga con un curso breve para empresarios necios. «Aprenda a apoyar consumos alternativos de sus productos gracias a una política de precios incorrecta».

Para ello, nos basaremos en dos comparaciones de precios de productos muy diferentes que tienen en común, únicamente, que son ofertados en formato digital y en formato analógico de-toda-la-vida.

Primer ejemplo. Amazon, captura de pantalla tomada el 7 de agosto de 2010 sobre los precios de The Flaw of Averages: Why We Underestimate Risk in the Face of Uncertainty, un libro al que le tengo echado el ojo.

Precio comparado en Amazon, formato Kindle y papel

Esperen, que hago la cuenta… 17.70/18.40 = 0.962. Esto es, Amazon quiere que creamos que los costes derivados del almacenamiento y distribución (así como el coste en capital inmovilizado en stocks) es del 3.8%. ¿De verdad nos lo creemos?

Segundo ejemplo. Multicines Málaga Nostrum, en una foto (borrosa) tomada con mi móvil el pasado 23 de abril.

Precio comparado en Cines Málaga Nostrum, formato digital y analógico

Precio de la proyección normal, 7.00 euros; precio de la proyección digital, 7.30 euros. CineSur quiere que creamos que la distribución digital de la película (¡viva el router!) le supone un sobrecoste de… 30 céntimos, independientemente de la tarifa a la que te acojas. La peli digital siempre vale 30 céntimos más.

Luego dirán que la gente se baja los libros de Internet, y las películas. Y que Megaupload is killing the radio star. Pero es que alguien les dijo que con lo digital iban a reducir costes en distribución y nadie les dijo que el precio final debía ajustarse también a la realidad, que la gente no es tonta del todo, aunque a menudo lo parezca.

Y esto es todo en nuestro curso «Aprenda a apoyar consumos alternativos de sus productos gracias a una política de precios incorrecta». Espero que les sea útil, también como consumidores, y se vayan a la competencia de estos señores siempre que vislumbren señales de que les toman por panolis.

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