La lotería

«No es envidia, lo juro, es algo fisiológico. Esos rostros deformados, esas bocas demasiado abiertas, esos ojos desorbitados, esa completa pérdida de papeles por un puñado de dinero gratis me incomoda.»

José A. Pérez, en mi mesa cojea

Lo dije y lo repito: el mundo está lleno de gente que se lamenta por no ser rico pero que jamás han hecho lo más mínimo para hacerse ricos. Yo por mi parte ni compré lotería ni (salud mental mediante) la compraré nunca. Ya pago suficientes impuestos y ya los tiran por la ventana en campañas suficientemente mal dirigidas.

7 opiniones en “La lotería”

  1. Hay quien sisa de sus impuestos para comprar lotería.
    Hoy en la época de la innovación, de la investigación y del desarrollo de la crisis, el Estado debería, realizar otro sorteo entre todos los que pagan sus impuestos.
    En la campaña de la renta, incentivaría un montón una tercera casilla, además de las de “interés social” o la “inglesia católica”, “juégate tus impuestos a la lotería”.
    Tal vez deberíamos de utilizar la iniciativa popular a la elaboración de leyes.

    Saludos!!!

    1. Soy negativo… ¡pero sólo dentro de los límites! Lo que me molesta es que personas que jamás arriesgaron en absoluto, que jamás dijeron “valgo más de 900 euros al mes y voy a dejarlo todo y a montar mi negocio” luego quieran hacerse rico a base de lotería… ¡háganse ricos en su día a día y sean felices! No es frivolidad, montar un negocio no asegura el éxito (más bien es casi lo contrario), pero si alguien algún día amasa algo de dinero para vivir mejor es el que, el día cero, arriesgó… :)

      Un abrazo y en algo tienes razón: ¡iniciativa legislativa para la gente! Al menos sería todo más divertido, jeje ;)

      1. Sí, yo hacía lotería en clase. En realidad, eran “porras” futboleras, pero los premiados invitaron a un botellón. Yo recogía el dinero a mis compis de clase de periodismo. Con la recaudación llegamos a comprar un reproductor DVD y se sorteó.

        En resumen, la idea de la lotería me gustaba. Sirvió para conocernos mejor, para no malgastar 4 años de academicismo ridículo (si te parece mal el oficio de periodista, mejor no vayas a una clase teórica de la facultad) sin saber quiénes integrábamos el aula. Era una lotería donde lo principal no era lucrarse (para mí, al menos, de hecho nunca me tocó nada).

        De todas maneras, coincido plenamente con tu opinión, pero quería añadir mi anécdota porque “la suerte” no debería ser monopolio del Estado. También hay pequeños anormales con ganas de jugar a lo azaroso :D

        En cuanto a la iniciativa empresarial, o la iniciativa y el riesgo en general, también estoy de acuerdo contido. A mí cada vez me atrae más eso de montar un negocio. Lástima que vaya ya tarde para muchas cosas en mi vida (ésta aún podría tener remedio). Además, siempre tengo ideas basadas en el altruismo y así se complica hacer negocio :P

        Saludos.
        Andrés.

        1. Pero nosotros también hacíamos porras con mis amiguetes, pero eran 3 duros y además se repartía todo (que poco más o menos pagaba el botellón). Con 3 duros sabes que no te harás rico y es más el juego de “yo sí que acierto los partidos y no tú” que otra cosa… Lo de las loterías a gran escala es otra historia.

          Para lo de montar algo nunca es tarde, yo también le doy vueltas :) El problema es encontrar modelo de negocio… yo no encontré nada, por eso no monté nada… pero seguiremos informando ;)

  2. “el mundo está lleno de gente que se lamenta por no ser rico pero que jamás han hecho lo más mínimo para hacerse ricos.”

    Cierto. Y no sólo eso, sino que además esa gente critica al que sí ha prosperado y se ha hecho rico y encima pretende que sea el rico el que le pague su existencia como si le debiera algo.

    Sobre la lotería, se suele decir que es el impuesto de los tontos. Disclaimer: yo suelo jugar al euromillón, esa pequeña ilusión siempre queda, pero como mucho una columna a la semana. No juego a Lotería de Navidad ni al Niño.

    1. Claro: no hay más que ver cómo trata el imaginario popular al “empresario”. Resulta que ser un empresario es casi sinónimo de ser un ladrón. Cuando la realidad es que la pequeña persona que tiene una tienda en tu barrio y además contrata a otras dos personas es un trabajador que además ofrece la posibilidad de salir del paro a otras dos personas (por seguir con ese ejemplo).

      Yo, como he dicho antes, a veces jugaba a porras con los amigos. Una época (también hace muchos años) hacía quiniela pero era por la risa: hicimos una temporada entera y las dos personas que la hacíamos no hicimos ni 11 resultados en toda la temporada… es que el fútbol no era lo nuestro ;)

  3. No he sido de los 2000 que han muerto en la carretera; no he sido de los casi 3.000.000 de parados; terminé de pagar mi hipoteca en el 2008; mi casa no está ni en Gaza, Irak, Dafur, Tanzania, Mozambique, Georgia, … está en la península Ibérica; mi mujer superó un cáncer de pecho; mis hijos, están sanos; mi madre aún vive; … Yo no cambio ninguna de esas cosas por un billete premiado de la lotería. Lo juro
    Recuperemos la solidaridad, la ilusión y la lucha por los alimentos, por el medio ambiente, por un empleo decente para todos, no por un premio de la lotería.
    Un abrazo versvs y feliz 2009, que será mas duro, pero eso, no tiene nada que ver con la felicidad. 1978 fue duro y fuimos felices.
    ¡Salud!

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