Albert Camus

La sempiterna crisis del periodismo, según Albert Camus (1947)

Este verano, por intentar no olvidar de todo el (poco) francés que aún conservo me dio por leer algo en esa lengua, y el elegido fue La peste, un libro que seguramente no era el mejor para mi objetivo pues Camus escribe un francés muy particular debido a su origen magrebí. Pero es lo que me apetecía leer, así que eso hice.

En un momento dado soltó una reflexión sobre la crisis del periodismo que supe que algún día caería por aquí. Y ese día es hoy.

«Malgré la crise du papier qui devient de plus en plus aiguë et qui a forcé certains périodiques à diminuer le nombre de leurs pages, il s’était créé un autre journal : le Courrier de l’Épidémie, qui se donne pour tâche d’“informer nos concitoyens, dans un souci de scrupuleuse objectivité.

En réalité, ce journal s’est borné très rapidement à publier des annonces de nouveaux produits.»

– Albert Camus, La Peste

Traducido al vuelo es algo así como:

«A pesar de la crisis del papel, que se hace cada día más aguda y que ha obligado a ciertos periódicos a disminuir el número de sus páginas, se ha fundado un periódico nuevo: el Correo de la Epidemia, que se impone como misión “informar a nuestros conciudadanos, con una escrupulosa objetividad”.

En realidad, este periódico se ha limitado en seguida a publicar anuncios de nuevos productos.»

Camus publicó esta novela en el año 1947. No había Internet, ni Twitter, ni siquiera la televisión era aún masiva. Nada de eso.

Pero la crisis del periodismo ya estaba allí, sempiterna. Quizá de tanto empeño en buscar un agente exógeno a la misma (la piratería, la televisión, la radio, Internet, …) no se dan cuenta de que si de verdad hay un problema, es muy probable que lo lleven por dentro.

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

4 Comments

  1. Perdón que la tire lejos del motivo del post, Jose, pero es que La Peste tiene el que al día de hoy es mi mpasaje preferido de la literatura ‘humanista’: el momento en el que Rieux y Tarrou se den un baño en la playa, y este último le explica las razones para hacerlo en medio de La Peste.

    Camus, dentro de su periplo, rapidamente se dio cuenta de los peligros del totalitarismo inherente al comunismo y la Unión Soviética. Un punto donde le sacó kilometros de ventaja intelectual, humana, y sincera, a Sartre.

    • Bienvenidos siempre, Michel :)

      No recuerdaba exactamente esa escena, pero la verdad es que el libro tiene varios momentos y descripciones en la línea. Es cierto que a Sartre le sacó una vida de profundidad reflexiva. Sartre es genial para adolescentes sufrientes de amor no correspondido, y para adultos posmodernos que prefieren responder con evasivas y relativismos cuando la realidad no les da la razón, y de los que por desgracia parece que hay demasiados.

Submit a comment