La Internet del abuelo cebolleta

El pasado mes de marzo mi cuenta de Twitter cumplió 12 años. Eso significa que, como usuario de Internet, ha pasado más tiempo desde el día en que me registré en Twitter hasta ahora que del que había transcurrido desde mi primer contacto con Internet hasta el día en que creé mi perfil ahí.

Para personas que no se iniciaran en Internet en los noventa, y que no la usaran con la misma intensidad que lo hicimos quienes sí que la usamos con intensidad en aquellos maravillosos años, esta balanza está aún más equilibrada hacia esa era de Internet en que ya existían los servicios que ahora son omnipresentes y centralizan toda nuestra actividad.

Para la generación de Internet posterior, iGen como la llama Jonathan Haidt, que alcanzó la preadolescencia cuando ya existían estas webs (esa generación que tan frecuentemente se califica erróneamente de millenials), la Internet previa a la recentralización provocada por la también mal llamada web social sencillamente jamás existió. La primera vez que sus padres les dejaron usar un teléfono móvil ya había Facebook y Twitter, y los que llegaron un poco después lo hicieron ya incluso con Instagram, Snapchat, y WhatsApp.

La Internet previa es un recuerdo en la cabeza de una cada vez menor proporción de personas.

Jose Alcántara
Resolviendo problemas mediante ciencia, software y tecnología. Hice un doctorado especializado en desarrollo de hardware para análisis químico. Especialista en desarrollo agile de software. Más sobre Jose Alcántara.

2 comentarios

  1. Hace no mucho, conversando con un amigo, comentaba algo parecido a cuenta de la peli Ready Player One. La gente de la que hablas es la misma que compartió trucos y cultura con la gente que entiende de que va Ready Player One. Pero los veinteañeros de hoy no pueden entender esa peli ni pueden entender tu post. Sin embargo, yo confío que lo haga la generación siguiente. La de nuestros hijos.

    1. Soy cada vez menos optimista. Al final y como era previsible, Internet ha sufrido un camino muy parecido al de la radio, donde en países como EE.UU. hasta 1912 cualquiera podía emitir y ahora en cualquier sitio:

      1) si emites sin licencia te puede caer la del pulpo y
      2) los radioaficionados jamás dispondrán de los medios y el marketing de los medios profesionales.

      No he visto Ready Player One, por otra parte, aunque me han hablado mucho de ello :)

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