Evaluación de riesgos (III)

«Es aterrador constatar que la mayoría de la gente se pasa la vida intentando protegerse de amenazas que son risibles –los vecinos, el ruido, un desamor–, comparadas con el poder omnipresente del Estado. El único poder real, de cuerpo presente, es el Estado.»

Eduard Punset.

Esta cita la recojo de varios amigos como Gonzalo Martín en Criticidades, David de Ugarte en su blog y El residente ausente dando tumbos.

Como divulgador científico Punset es más que cuestionable: mezcla churras con merinas de la forma más peligrosa posible, esto es sin avisarte cuándo pasan churras y cuándo estás viendo merinas… pero en esa afirmación voy a coincidir con él, exactamente, pues estoy de acuerdo en que a menudo se hace una evaluación de riesgos poco acertada en nuestra relación con el Estado.

La cita completa, en Criticidades, no tiene desperdicio.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

9 Comments

  1. Jajaja no podías haber descrito mejor mi opinión de Punset acerca de su papel como divulgador xDD aún no me lo creo!

    Sí, me da bastante rabia ver que habla como si supiese del tema cuando en realidad puede estar engañando sin saberlo a muchas personas que le pueden creer por su renombre, o por la forma que tiene de decir las cosas.
    Aún así, muchas veces ha sacado a gente muy interesante en su programa, pero vale más la pena escucharlos a ellos que a Punset. Aún así, se le ve buen tío.

    Y respecto a esa cita, al leerla lo primero que he pensado es “de lo más sensato que ha dicho Punset, sobretodo últimamente (acupunturas, etc.)”.

    PD: acabo de comprobar que el link que empieza el párrafo hablando de Punset enlaza precisamente con la acupuntura que mencionaba. Jeje, me dan ganas de abrir un blog sólo para enlazarte xD

    Bueno, basta de lamerte el culo. Mi opinión es coincidente (en este caso) con la tuya y la de Punset. Todos deberíamos hacer una reflexión profunda sobre el papel (positivo y negativo) que el Estado juega en nuestras vidas.

    Saludos!

    • Punset es un gran presentador, pese a que muchos le atribuyan ese carácter lento y aburrido. Él ha hecho marca de la casa precisamente de ese ritmo lento y ese fortísimo acento catalán. Pero como divulgador da miedo porque lo mismo te invita a un neurólogo maravillante (capaz de maravillar) que te defiende la homeopatía… y claro, el crédito ganado con el primero le avala lo segundo. (Injustificadamente, todos sabemos que los modelos son válidos sólo para el sistema que se desarrollan… y que alguien que se gane mi respeto cocinando bien no tiene porqué merecer que le escuche hablar de, pongamos, fútbol.)

      • No me quejo de la lentitud de Punset, de hecho, es de las pocas cosas que me gustan de él. xD
        Creo que lo mejor de su trabajo es poner a disposición del público a las personas y sendas ideas que saca por televesión. Pero cuando Punset se pone a resumir lo que ha dicho el invitado (como si el espectador fuese tonto y no lo hubiese entendido) a veces mete un poco la gamba y demuestra que no ha acabado de entender lo que el otro acaba de explicar.
        Y de ahí deriva que no me guste (personalmente) su estilo. Al hablar tan lento parece que piensa mucho lo que dice y que tiene razón. Al hablar tan catalán se le asocia un rasgo de genio extravagante (su peinado lo corrobora) que le da cradibilidad. Pero si escuchas lo que dice, muchas veces no son más que trivialidades y se queda muy en la superfície respecto a lo que ha dicho el invitado.
        Aunque probablemente es que espero que haga un programa científico y no de divulgación. xD
        Y hasta aquí mi “interesantísima” opinión sobre Punset. =P

        Saludos!

  2. Por cierto, como bien dices, el post original no tiene desperdicio, sobretodo a medida que se acerca al final.
    Aquí me quito el sobrero ante Punset (aunque el falsamente modesto “os lo dije” del final me sobra un poco… xD qué le vamos a hacer? Punset…)

    Saludos!

    • Bueno… es un tanto difícil evitar ese «os lo dije» en alguna ocasión (a mí también se me escapa a veces). Que lo insinúe sobre un tema como éste alguien que ha sido ministro es, sin duda, bastante irónico. Pero todos tenemos derecho a cambiar de opinión :)

  3. No sigo habitualmente a Punset pero creo que ha alcanzado gran popularidad divulgativa con o sin merecimiento. La verdad es que me cae simpatico a mi tambien.
    El ideal liberal de Estado minimo falla mas en el campo economico que en el resto.
    Las ventajas de vivir bajo el paraguas del Estado son tan grandes que parece que no haya inconvenientes.
    Soy de los que opino que si te dedicas al tema encuentras importantes desventajas: prepotencia, falta de etica, controlador, derrochador compulsivo, paternalista, etc. por lo que creo muy acertadas las palabras de Punset previniendonos de que siempre hay que desconfiar (y controlar) al Estado.

    • Yo tampoco lo sigo, aunque no me cae mal. Sólo opino que como divulgador científico hace flaco favor, pues realiza entrevistas a científicos y a vendedores de placebos sin diferenciar y, claro, luego la gente se confunde… algunos creen que el agua tiene memoria, otros acaban esperando la llegada de Jesucristo antes de 2050 y otras supersticiones…

      Estas palabras me han parecido, a mí también, muy acertadas. El Estado parece buena idea: una especie de desarrollo colaborativo para proveernos entre todos de aquello que no podríamos tener nunca en solitario (mantener un quirófano operativo uno solo es bastante caro). Pero una vez le das nacimiento, desarrolla su propia agenda e intereses (la búsqueda de su supervivencia, incluso por encima de los intereses de las personas que, con sus impuestos, lo mantienen). Es un clásico problema de agente: el Estado toma conciencia de sí mismo y actúa en defensa propia… y si para ello lo mejor es un ataque, atacará.

  4. A mi Punset me cae bien y su programa es – sólo a veces – interesante pero como entrevistador me parece una cacafuti (toma palabra recuperada de mi infancia). De hecho más que cuando lleva a gente sin interés me fastidia cuando lleva a gente interesante para preguntarle tonterías ¡y esas videoconferencias que hacía antes sin ninguna calidad! Pero vamos que el tío me parece divertido y alguna vez que me lo he cruzado por Chamberí (debe vivir por allí) me ha parecido que irradiaba esa simpatía.

    Entrando en materia el Estado regulador de costumbres, el Estado- Nación, me inspira muy poca confianza: uniformiza, crea bandos, es el que vigila, etc. Sin embargo su contrario ideal – para mi – no es precisamente la total desregulación económica y fiscal sino una sociedad que tenga entre sus elementos identitarios y constitutivos más sagrados no una bandera sino la premisa de que ninguna bandera debe imponerse. Y esto es sencillamente incompatible con el Estado- Nación que basa su misma existencia en “el constructor nacional” y en la plasmación de la identidad como antítesis de los demás.

    Por lo demás creo firmemente en la necesidad de que exista una redistribución de la riqueza y en cuanto a la participación del Estado en la economía es una falacia lo que Punset dice sin decir (es economista liberal de carrera), en las últimas décadas el peso del estado en la economía no ha hecho sino decrecer (como por cierto también la presión fiscal). Para mi la gestión de recursos comunes (sea a la escala que sea, no idealmente en un macroestado desde luego) es necesaria. Punset pone hábilmente como ejemplo el derroche que supone “que el porcentaje de avería de una aspiradora disminuya del 2 al 1 por ciento” cuando sabe de sobra que la obsolescencia programada sobrepasa con creces esas magnitudes, es decir de su artículo (mira que soy tocapelotas: si les gusta a todos aquí estoy yo para llevar la contraria) lo que no me gusta no es tanto lo que dice como lo que oculta, no es tanto que denuncie la intromisión del Estado en las libertades individuales (algo que sucede y me parece inadmisible) como que por las muchas veces que le he escuchado o leído me parezca que su opinión es que el Estado es el único peligro. Que se lo pregunten – qué te voy a contar a ti- a los usuarios de Facebook, a los empleados grabados de cadenas de supermercados, a los poseedores de una tarjeta de cliente, a los que soportan la tiranía del informático de su curro… La Sociedad de Control está aquí y se refleja, no sólo sino también, en el Estado.

    Vaya chapa colega :-)

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