Ubuntu vs Debian, los flames y otra vez el problema mal entendido

Escribe mi buen amigo Carlos en Lodemenos una anotación sobre distribuciones y flames a costa de una entrada en de Foncu en su blog, y aunque dice que los flames no son buenos al final acaba metiendo la cuchara a la contra y se descuelga un latigazo contra Ubuntu. A ver… como opinar es gratis voy a comentar lo que pienso (qué bien volver a mi Liferea y ver un montón de negritas en Lodemenos). Esto era un comentario para ese blog, pero como los dedos no se me despegaban y me ha quedado un ladrillazo le doy desde ahora mismo el rango de anotación, vamos… exactamente lo que le pasó a Carlos. Si es que somos unos pesados todos :)

Soy usuario de Ubuntu, desde que salió. Me mudé a los dos meses de estar Warty (4.10) en la calle, eso suman casi tres años continuos ahora. Cuando me instalé Ubuntu no tenía ningún sistema GNU/Linux instalado, aunque antes ya había usado durante un tiempo Debian (la última Potato y la primera Woody) y durante más tiempo aún una Mandrake (ni idea de la versión) que me hizo odiar los RPMs (eso aún me dura). Después de tener Ubuntu también tuve instalada varios meses Sarge hace ya un tiempo (y probé Etch aunque no a fondo).

A ver si voy al grano: los flames no tienen sentido y esta pelea Debian vs Ubuntu ya duró demasiado. Soy Ubuntero, no soy informático, y creo que me defiendo bien con el sistema (sin ser ni mucho menos un experto), y la uso porque está acorde con la filosofía que creo más conveniente en todos los aspectos: libertad, también -por supuesto- en el uso de ordenadores. No creo que Ubuntu no cumpla los ideales del software libre.

Quizá tiene razón en el otro aspecto: Ubuntu es sencilla y a menudo no obliga al aprendizaje, y quizá Foncu no acierta al decir que conque los usuarios usen SL es suficiente. Yo creo que deben valorar lo que tienen, para ser capaces de defenderlo. Puede ser que Ubuntu sea para tontos, aunque ya digo yo que si no sabes nada tampoco podrás usarla bien, pero eso sucede a todos los sistemas (usar Windows no es fácil, usarlo mal es fácil y así va a la gente con los virus y miles de problemas). Quiero decir que usando Linux algo siempre se aprende, aún con Ubuntu, aunque a un Debianita de toda la vida no le entre en la cabeza. Con lo parecidas que son Debian y Ubuntu decir que una permite aprender y la otra no es cuando menos atrevido, ¿no? Aunque esté completamente de acuerdo en el error que supone copiar lo malo que los otros han hecho.

Quizá el problema es que la gente en su mayoría no quiere aprender, y de ese modo la mayoría de gente que prueba Ubuntu tampoco quiere aprender. Pero el problema no es de Ubuntu, es del sistema de pensamiento que no enseña a la gente a querer aprender y, en última instancia, de la gente que no quiere aprender y prefiere usar una caja negra.

¿Se da ese tipo de usuario más en Ubuntu que en otras distros? Quizá, pero tan sólo por coyuntura: está en la puerta de entrada a Linux, todos los nuevos (y ahí el porcentaje de desidia es mayor) se encuentran a Ubuntu antes que a Debian y a su comunidad (que a poco que busquen en internet percibirán como un nido de talibanes pro-SL, aunque esa percepción quizá tampoco sea correcta).

Digo lo de siempre: Las balas no matan personas, las personas matan personas. Ubuntu es software libre impecable, aunque su cuota de mercado sea muy grande y eso quizá no sea beneficioso, de partida Canonical es infinitamente mejor que el emperador actual -MS, aunque tan sólo sea porque si no te gusta su trabajo puedes coger su Ubuntu, clonarla y continuar desde ahí- y le daré el beneficio de la duda.

El problema no es Ubuntu y el problema que tenemos no es que la gente deba instalarse Debian o Slack, eso no sirve de nada si en lugar de buscar la solución esperan a verte por la noche y decirte entre caña y tapa que «llégate el domingo a arreglarme mi Debian que no sé qué le he hecho». Lo que hace falta es que la gente entienda que en el siglo XXI la libertad irá asociada a la libertad de modificar los ordenadores y la forma en que trabajan, y que no todos seremos informáticos pero que hay cosas que podemos hacer. Y claro, que la libertad es como el fondo físico, se pone en forma entrenando.