Confiamos en la simplicidad

«Disponer de una cuenta de correo con Yahoo! o con MSN significa que se puede acceder fácilmente al correo electrónico desde cualquier parte del mundo. Otra ventaja es que el servicio de correo electrónico puede ser configurado dependiendo de su lista de contactos y del tipo de mensajes que usted envía con más frecuencia. Por ejemplo, una tecla que diga «Enviar a la Tía Mabel» puede aparecer automáticamente justo antes de su cumpleaños. Sin embargo, es fácil olvidar que todos los detalles de nuetra e-vida social quedan expuestos a una compañía o tal vez a un gobierno, fuera de nuestro control directo.

La pregunta está en hasta qué punto admitiríamos que el ordenador supiese lo que pensamos, y en cuán tolerantes podríamos llegar a ser en caso de que -y cuando- el ordenador cometiera un error al adivinar nuestros deseos. La mayoría de las personas renunciaría de buen grado a algunos de los detalles rutinarios de sus vidas para disponer de más tiempo libre. Pero la simplicidad obtenida, ¿compensa el riesgo de depositar nuestra confianza en los dispositivos que nos rodean?»

John Maeda, Las leyes de la simplicidad (2006)

Las leyes de la simplicidad es un libro muy finito sobre diseño (pero aplicable a muchos otros ámbitos), cómo hacer que las cosas sean más fáciles de usar, de entender, o más atractivas eliminando todo lo que no sirve. Realmente un librito guay al que dedicaré algún comentario más adelante y en el que de casualidad me encontré esta reflexión sobre privacidad. Al hilo de la confianza que nos dan las cosas cuando son fáciles de usar, cuando parecen inocuas.

Sucede que el ejemplo de correo-e es tan sólo el caso general paradigmático de usar muchos servicios online. Casi todos (muchos son realmente inútiles :P) nos pueden hacer la vida más fácil pero, ¿hasta dónde estamos dispuestos a ceder información personal? El problema de la privacidad es grande, los servicios web usados con prudencia son buenos, no me malinterpreten, sólo recomiendo siempre ajustar el balance de lo que nos ofrece el servicio y lo que le damos a cambio en cantidad de información personal. Otra opción consiste en usar el método de juan palomo y utilizar, en lo posible, servicios web verdaderamente libres.

Y de ahí salté a muchas tecnologías de dudosa seguridad que siempre van a compañadas de un mantra publicitario relacionado con las ventajas de su uso, la simplicidad de los pagos con rfid, la velocidad de los controles aeroportuarios con pasaporte electrónico/rfid. Supongo que es cierto, confiamos en la simplicidad.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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