Bocados de Actualidad (195º)

Aquí está de nuevo la sección fija menos fija de la blogosfera, los bocados de actualidad. Domingo festivo y corto debido al cambio horario, en cualquier caso últimas horas de descanso antes del lunes. La ronda centésima nonagésima quinta viene cargada de enlaces.

En la semana en que la capital de la UE ha sido objetivo de atentados por parte de Daesh, es inevitable repasar algunos enlaces sobre este tema:

  • Por qué los terroristas escogen Bruselas, en The Guardian.
  • De noviembre, pero premonitorio y relevante: Molenbeek me rompió el corazón, en Politico.
  • En Guerras Posmodernas, un análisis sobre lo que representa este nuevo atentado en la evolución de los ataques de ISIS en suelo europeo tras perder fuelle en su empuje por el control territorial en oriente.

Unos enlaces más, ahora de temás diversos.

  • ¿Cómo un desarrollador rompió numerosos proyectos de Node.js con su plugin de 11 líneas? Creo que merece la pena ser críticos y leerlo al revés: cómo numerosos proyectos de software supeditan su operación a una dependencia externa para ahorrar 11 líneas de código. En todo caso, la historia en The Register.
  • Arnau Fuentes sobre el carácter novedoso (¡o no tanto!) de que los estados occidentales quieran vigilar Internet «a raiz del peligro que representa Daesh».
  • Algo para aprender: Irlanda salió de la crisis en 2008 atrayendo inversiones tecnológicas. Por Martin Krause.
  • Rachel Laudan y I don’t eat organic food. “Oganic legislation was not put in place to improve life for consumers. It was a political compromise between those who deeply distrusted modern agriculture and those involved in it”. En este blog, la tontería de la comida ecológica.
  • La izquierda regresiva, por Ana Soage.
  • Más ataques contra Bitcoin, esta vez, fuerza bruta para romper contraseñas. Ars Technica.
  • Admito que en SnapChat no me encuentro. No que no tenga cuenta de usuario, sino que no me hallo, no es mi hábitat. El ejercicio de Gonzalo Martín probándolo y comprendiéndolo me resulto por ello doblemente ilustrativo.
  • ¿Existe brecha salarial entre hombres y mujeres? Frente a la desinformación, rigor y datos. En Quartz.
  • Trade deficits come due someday. O cómo todo lo que se gasta hay que pagarlo, y antes o después te pilla el tren. Lo mismo en lo macro que en lo micro y familiar. Buen tema en BloombergView.
  • Dos sobre la libertad de trabajar sin trabas burocráticas ni restricciones a mayor favor de lobbies oligopolistas: La gran estafa legislativa que impide a miles de personas ganarse la vida, en El Confidencial y los resultados preliminares del estudio sobre «economía colaborativa» realizado por la CNMC y cuya versión 0.9 fue publicada hace unos días, con recomendaciones tendentes a liberalizar mercados como el del taxi y el del alojamiento vacacional.
  • Dice Javi Pastor que le preocupa el futuro de OS X, que cree que no llegará a cumplir 18 años y que le parece trágico. OS X representa lo peor del free rider: tomar la versión más moderna de un sistema libre que podían modificar sin liberar. Su concepto y vocación son detestables y lo único verdaderamente trágico de que se acerque su final (porque creo que JaviPas tiene razón en eso) es que culmina el triunfo de la tabletización de los sistemas operativos personales. Eso sí es trágico.
  • Dos ejercicios para entender la España de 2016, en Poliorcetes.
  • Ivan Fanego sobre los mitos mochileros y su necesario desmontado.

Ayer por fin pude ver The Big Short, una peli que llevaba tiempo queriendo ver. Una gran película que trata con ironía y un punto didáctico la evolución de la gran crisis financiera de nuestro tiempo. Durante la película hay un montón de buenos momentos musicales: Mastodon, Metallica, Pantera, o Neil Young, entre otros. Es con el bueno de Neil Young, o mejor dicho, con los buenos de Pearl Jam acompañados de Neil Young, tocando un clásico de Young con quien cerramos hoy estos Bocados.

Como bola extra, una divertida explicación sobre cómo funcionan los derivados de hipotecas subprime que tiene ya muchos años pero que conviene ver de vez en cuando. Dejo la versión con subtítutos, por si a alguien le viene mejor que la cruda.

Pasen bien.

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

2 Comments

  1. Un gran honor aparecer en esta colección de links, junto a medios tan reputados jaja

    Por cierto, yo en Snapchat lo intento, pero creo que soy viejuno o que no es mi rollo.

    Para “consumir contenido” de medios tengo que reconocer que me gustan sus formatos absurdos y creados para gente con problemas de déficit de atención severos (todo tiene muchos ruidos, colores y está lleno de “estímulos”), pero bueno, también me gustó Sucker Punch, así que mi criterio no es buena señal.

    • Gracias a ti, Iván, a vosotros (también a Tamara) por ir posteando ideas y reflexiones sobre lo que vais aprendiendo en vuestro periplo :)

      Es cierto que SnapChat tiene sus propias «formas narrativas» por así decirlo. Es una innovación y me da un poco de rabia no disfrutarlo más porque me da la sensación de que me estoy quedando viejuno ;)

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