Enemigos Comunes: Reflexión breve sobre silenciar la historia

Este fin de semana charlaba con alguien sobre lo mucho que en los paises que sufrieron la 2ª Guerra Mundial se recuerda ésta (quizá demasiado, me apuntaban). Cómo se hacen continuos homenajes a la resistencia y se crea ese “sentimiento nacional” que ayuda a que todos estén unidos contra un enemigo común que pudiera (o pudiese) resurgir en algún momento. Ya saben, el tipo de sentimiento nacional que mantiene a un pueblo agrupado en torno a su líder.

Ahora, digo yo, aquí no se hizo lo mismo. Aquí para no herir la sensibilidad de algunos jamás se habló de la dictadura, sino del antiguo régimen. Y eso cuando en algún momento se ha hablado, lo normal es que no se hable en absoluto. Supongamos que hace 30 años todos llegamos a un acuerdo de construcción constitucional que une a todos (bueno, no a todos, recordemos que algunos, los mismos de antes, votaron en contra de la constitución), y que une a todos porque todos tienen la sensación de que sólo llegando a un acuerdo se evitará la repetición de la historia. ¿Qué sucede si los mismos que votan en contra de la constitución son los mismos que provocan que se borre la memoria del enemigo común que hizo llegar al acuerdo al resto? Pues que cada cual se olvida de lo que dijo y pretende pillar cuanto más mejor, lógico… Todos los estados necesitan enemigos (reales o ficticios) para agrupar a la gente en torno a un líder. Si borras al enemigo y la gente se desagrupa, ¿Tienes derecho a gritar que españa se rompe (algo que creo que es bastante exagerado) y a culpar a los demás? ¿No podría pensarse que la situación actual se debe en parte a que no supiste admitir tus errores?

Es una teoría un poco extraña, puede que no esté explicada con la claridad que algo de tiempo me habría dado, pero la idea creo que se puede captar en los dos párrafos anteriores…

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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