La memoria de la red

La memoria de la red me preocupa, y aunque quizá alguna vez la llamé por ese nombre, admito que éste me volvió a la mente hace un tiempo, leyendo Panel de control (si es que lo recuerdo bien…). ¿Qué entiendo por «la memoria de la red»? El concepto es facilísimo de entender: la memoria de la red es la capacidad de la red para mantener accesible algún suceso y/o documento que en su día sea noticia y/o veamos y al que queramos acceder más adelante.

Podríamos pensar que la red tiene mucha memoria, que muchos sitios simplemente replican el contenido de otros y que eso fortalece la misma; que ya hace muchos años descubrimos que nunca había que dejar que una URL muriera (never let an url die). Pero es que incluso recuerdo haber visitado hace (muchos) años una web cuyo leitmotiv era precisamente ese y hoy la búsqueda never let an url die no me arroja ningún resultado acorde a lo que busco.

¿Qué sucede? Damos por hecho que todo lo que hacemos en la web quedará ahí para la eternidad, más o menos, que todo lo que un día está ahí, mañana seguirá estando, y eso no es así. Es un asunto interesante que por supuesto reside en la base misma de la naturaleza del hipertexto: los textos pueden cambiar, aparecer, desaparecer, modificarse, borrarse… nada es realmente permanente. Pero ese no es el asunto (eso ya lo sabíamos), el asunto es, ¿cómo solucionamos la falta de memoria de la red? Imaginen que no es sólo que las urls cambien o desaparezcan o que el contenido mismo mute para darse la vuelta del revés, es que en una red cada vez más grande encontrar contenidos antiguos puede resultar en una búsqueda infructuosa.

Además, la falta de memoria de la red tiene efectos negativos cuando tratamos de documentarnos y verificar algo (sea un estudio, una reflexión, o una noticia). Un ejemplo práctico. Durante 2004 el investiador David Blackburn hizo público un estudio sobre el efecto de la piratería online y la venta de música (On-line piracy and recorded music sales) (NOTA: en EE.UU. descargar música para uso privado se considera piratería, no es así en España). Existen bastantes referencias sobre ese trabajo en el que comentan las conclusiones principales (la «piratería» no disminuye las ventas significativamente y, de hecho, favorece las ventas de los artistas minoritarios -la larga cola-) y apuntan a la vieja página [404] de este investigador en Harvard, pero no resulta sencillo encontrar el archivo original del estudio porque ha sido borrado… ¡y ninguna de esas referencias incluyen ni hospedan el estudio! Todo lo que podemos encontrar es un borrador [pdf] del mismo, algo es algo pero ni mucho menos el documento final y ni mucho menos pasado por el filtro analítico de otros colegas que cuestionen las cifras, algo que (al parecer) debió poderse consultar durante un tiempo. Antes que me pregunten, sí, ya he mirado a través del buscador de revistas (que no son de acceso gratuito ni libre -ya podrían serlo-) del que dispongo en mi trabajo actual.

Así, la red en este caso parece mostrar poca memoria cuando de un artículo que en su día recibió bastante eco todo lo que podemos encontrar actualmente es un borrador bastante desactualizado. ¿Qué esperanzas nos quedan de encontrar muchos artículos cuyo interés no sea masivo, sino marginal o minoritario? En una red que crece sin parar donde se pretende mantener unos nodos centrales que sirven los datos a discreción pero que los pueden eliminar en cualquier momento, ¿podría la falta de memoria de la red agudizarse hasta llegar a ser un problema?

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

3 Comments

    • Es verdad que está archive.org, aunque no recojan todo es cierto que recogen muchas cosas… por otra parte, parece que en dic de 2005 el borrador era exactamente el mismo que yo ya tenía (ese pdf habla de dic 2004)… interesante, es verdad que muchas páginas están recogidas en archive.org, pero se seguirán perdiendo muchas otras… supongo.

  1. Interesante… Creo que ahí bien se puede ver la importancia de una buena arquitectura de la información, y del respeto de los estándares… ya que -en definitiva- de lo que estás hablando es de diseño y de cómo los enlaces son nombrados. Como lo comentas:never let an url die, una regla básica…

    Ahora bien, puesto a pensar, también se me ocurre que se relaciona con la importancia de los contexto y como propone David (de Ugarte), las Contextopedias. Si cada uno recopilace -ardua tarea por cierto ;) – cada fuente, con criterio y más allá del enlace… -aunque hay algo que no puedo dejar de preguntarme: ¿conspiraría esto con el hipertexto?…-, bien podría “salvarse” algo del original… En este caso, la redundancia de información ¿aumentaría el ruido? o quizás sea lo que posibilite la memoria de hecho la misma, biológicamente, está dada en cómo se interconectan (enlazan ;) determinadas neuronas… Una vez más surjen los contextos

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