Inmobiliario viene de muerto

Me convocaron la semana pasada por correo-e a una manifestación en Madrid (y yo con estos pelos) convocada por unos «Jóvenes sin Futuro», y es que:

«Jóvenes estudiantes de instituto y universitarios, con el apoyo de intelectuales y profesores han constituído la plataforma de Jóvenes sin Futuro, con el objetivo de protestar contra la precariedad laboral que les ha conducido a una situación que les ha dejado sin vivienda»

Hoy, gracias a Luis, llego a una crónica del evento en la que se comenta que:

Es la primera respuesta unificada sin el paraguas de sindicatos o partidos. Bajo el lema “Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo” están alzando la voz mientras recorren el centro de Madrid para reclamar cambios.

En ambas citas, las negritas las he puesto yo, que veo fallos argumentales.

No me creo que una organización espontánea desemboque en la constitución de una plataforma que convoca una manifestación a una semana vista, el swarming no opera así.

Me cuesta aceptar, así mismo, que la mayor preocupación de unos adolescentes de instituto sea tener una casa en propiedad, me da la sensación de que alguien les vendió la moto para que se pusieran tras una pancarta que no era su pancarta. Y no habría banderas de ningún partido político, pero no me creo que no los hubiera. Y si de verdad no los hubo, si de verdad la chavalería ahí reunida decide abrir la mani con la reclamación de vivienda… pues tamaña tristeza de adolescencia pensando en viviendas en propiedad.

Por último no acepto como válido, por obvio, que esos jóvenes «reclamen cambios». Todo lo contrario: reclaman que todo siga igual. Cuatro años después del inicio de una devastadora crisis financiera con pellejo inmobiliario y patas muy reales, se convocan manifestaciones por el status quo, por la vivienda en propiedad. Cuatro millones y pico de parados y el resto no llega ni a mileurista. Van todos camino de las peteneras y se pegan a la más conservadora de las banderas: la de la propiedad inmobiliaria. Inmobiliario viene de inmóvil, de carente de movimiento, de quieto. De muerto.

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

19 Comments

  1. Me parece forzado decir que la mayor preocupación de los manifestantes es una vivienda en propiedad. En la web tienen el siguiente mensaje, dentro del manifiesto:
    “Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna. Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis”
    Los 3 puntos del manifiesto no hacen referencia a la vivienda.

    • Parece forzado obviar el eslogan de una manifestación que se ve, además, refrendado en el párrafo que tú citas («Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse»). Es bonito hablar de «los especuladores» como si fueran los demás.

  2. No entiendo cómo dices que se reclama que todo siga igual: lee el manifiesto y escucha los eslóaganes, son claramente anticapitalistas. Puedes estar o no de acuerdo, pero de defender el status quo nada, a no ser que equipares eso a defender el estado del bienestar.

    Es verdad que ninguna organización espontánea surge en una semana, pero no han sido partidos políticos quienes la han promovido, sino una red descentralizada surgida en una movilización anterior: V de Vivienda (y reforzada por el movimiento anti Bolonia y otros tantos anticapitalistas que operan mucho más a la izquierda y asambleariamente que los partidos políticos y sindicatos mayoritarios y que llevan organizándose varios años). En algunos medios han hablado portavoces que dicen estar vinculados a V, al final de la manifestación habló una de las detenidas en las sentadas (que ahora tienen juicios pendientes) y si te fijas han reutilizado hasta la tipografía y los colores en los carteles.

    Estoy de acuerdo en que es absurdo ser joven y querer una casa en propiedad, pero nadie dice que sea así: los alquileres tampoco están nada fáciles y supongo que no piensas que es deseable vivir con los padres hasta los 35. Y además es sólo la primera parte de un eslogan más amplio. Quizá está ahí para rememorar y reivindicar V de Vivienda, que fue un movimiento con cosas muy criticables pero también otras loables.

    • Lo único aceptable de V de Vivienda es que proponían algunas buenas reformas (eliminar la desgravación fiscal de hipotecas), el resto no invalida en nada mi queja.

  3. El anticapitalismo del que hablas es en realidad no anticapitalismo -el poder del capital sobre el trabajo- es antimercado (el único lugar donde el trabajo puede plantar cara por si mismo si el otro no juega con ventaja), es pro-estado paternalista y pro-capital financiero (las madres de la crisis) y por tanto es justamente el que todo siga igual. Mirad Brasil, la clave del cambio es que la gente, el trabajo, en masa, se ha incorporado al mercado… con autonomía! no como mercancía!! Lo único que veo es retórica de niños acomodaticios que quieren seguir, como dice Versvs, como hasta ahora: protegidos, cebados, obedientes a un sistema que en realidad les quiere sólo como objetos, no como sujetos autónomos.

    • Yo tengo ganas de pegar un par de gritos en alguna manifestación, pero todavía no he encontrado ninguna que me guste, porque casi todas tienen las mismas argumentaciones y tendencias que estáis criticando aquí.

      Pero yo no sería tan duro con los chicos. Pensad que vuestra postura es absolutamente heterodoxa y sin ninguna visibilidad en el debate público. Llevan un siglo diciendo que capitalismo (acumulación de capital y poder) está indisolublemente unido a mercado. Nadie, jamás, les ha hablado de libre mercado anticapitalista-de-amigotes. Y si alguien les hablase de eso, todo el establishment económico le ridiculizaría. No han tenido la educación, no han tenido las armas… y no se puede esperar que una mayoría sea hacker autodidacta cuando se la educa reprimiendo violentamente esa tendencia.

      • Claro que no podemos esperar que una mayoría sea autodidacta cuando se les enseña para ser obedientes obreros por cuenta ajena y no para ser adultos maduros responsables de su propia vida. Pero hay mucho entre eso y ser condescendiente con una actitud a todas luces equivocada, hay una gran distancia entre guardar silencio y otorgar la razón y esbozar una respuesta a la contra (este post no es otra cosa) a esta protesta que considero injustificada.

      • Pero yo no sería tan duro con los chicos. Pensad que vuestra postura es absolutamente heterodoxa y sin ninguna visibilidad en el debate público. Llevan un siglo diciendo que capitalismo (acumulación de capital y poder) está indisolublemente unido a mercado. Nadie, jamás, les ha hablado de libre mercado anticapitalista-de-amigotes. Y si alguien les hablase de eso, todo el establishment económico le ridiculizaría. No han tenido la educación, no han tenido las armas… y no se puede esperar que una mayoría sea hacker autodidacta cuando se la educa reprimiendo violentamente esa tendencia.

        Eso es verdad. La culpa no es de los chicos, sino de sus profesores… que hay que recordar que son funcionarios y como tal un instrumento, puede que a veces incluso inconsciente, de consolidación y perpetuación del conjunto de instituciones, costumbres, valores e interacciones sociales que la gente suele conocer como “el sistema”.

        Se dice:

        «Jóvenes estudiantes de instituto y universitarios, con el apoyo de intelectuales y profesores han constituído la plataforma de Jóvenes sin Futuro, con el objetivo de protestar contra la precariedad laboral que les ha conducido a una situación que les ha dejado sin vivienda»

        O sea, les ayudan a preparar la pancarta para protestar por el bajo salario que el día de mañana recibirán en el restaurante de comida rápida de la franquicia de la multinacional de turno, en lugar de enseñarles lo necesario para que ese día de mañana puedan montar su propio restaurante, si así lo desean.

        Así colaboran con “el sistema” ayudando a los chicos a llevar a cabo iniciativas que en el fondo no van a cambiar nada pero que en apariencia son “radicales, progresistas y justicieras”. Los grandes beneficiados, esas franquicias que están seguras de que con este modelo de enseñanza el día de mañana no tendrán restaurantes haciéndoles la competencia y por lo tanto dispondrán de mano de obra abundante y barata. Y es que a los chicos se les enseñó a hacer pancartas en lugar de aprender a valerse por sí mismos y también se les enseñó que en economía “competencia” es “lo contrario a colaboración” en lugar de “la condición necesaria para que no tenga lugar un monopolio”.

        Alberto

  4. Esto es una vez más la fascinación de los medios generalistas por encontrar historias sin importar que la realidad las estropee: en estos casos se titula “los estudiantes” y parece que toooddoooos los estudiantes están en pie de guerra. Además, es guai. Es superguai ser anticapitalista y tener casa y mas de mil euros sin preguntarse qué hay que hacer a cambio. O esa autocomplacencia ibérica por decir que no se pueden ir de casa: todavía por el centro de madrid se pueden ver puestos de trabajo sin cubrir en el comercio porque se trabaja el sábado. Qué putada, hombre. En fin: generalizar ya sabemos que es mentira, pero el falangismo sociológico sigue ahí y, lo que es peor, toda este gente del discurso liberador y anticapitalista no saben que lo son.

    • Es que cuando ves cómo se alegran de que, en contra de toda ley y todo contrato firmado entre dos partes en pleno uso de sus facultades mentales, siquiera éstas sean inversímilmente reducidas, (porque una hipoteca no es otra cosa) un juez estime que la deuda queda saldada con la subasta del inmueble aunque no cubra la deuda total… ahí ya empiezas a verlos como quintacolumnistas capaces de salir a la calle a linchar a sucios impuros, traidores, subversivos y revolucionarios que no quisieron, ni quieren, jugar al juego que ellos pretenden sea único juego posible. Y eso es inquietante.

  5. Lo de ‘vivienda’ y ‘casa’ puede ser mirado como dices, pero no hay que ser tan critico, porque aunque tener una propiedad sea una querencia un poco extraña para estudiantes, pero bien mirado no es tan extraño, todos queremos tener una estabilidad para tener mejor presente y futuro. Y dentro de lo que entendemos en nuestra sociedad como estabilidad entra tener casa propia.

    Otro punto interesante e importante (para mi) es lo que comentas sobre el swarming. Puede haber cierta organización pero en verdad hay mucha más organización en la sombra que maneja los hilos. Creo que queda demostrado que si es un movimiento social, la gente se adhiere al mismo de forma individual. Pero hay agrupaciones y/o asociaciones que les interesa tener presencia y hasta control de dicho movimiento. Y esto en mi opinión hace perder fuerza al nuevo movimiento. Es peligroso etiquetar movimientos “espotáneos” por la aparición en los mismos de estos grupos que quieren organizarlo dejando constancia de su presencia. Haciendo una (mala) comparación: un gran rebaño no se forma por la unión de varios rebaños, sino por la unión de muchas reses.

    • Tienes mucha razón en que un rebaño se hace a partir de muchas reses y no a partir de varios rebaños, aunque varios rebaños puedan conformar, en un momento dado, un frente capaz de arrasar todo lo que coja a su paso.

      Sin embargo, me sigue pareciendo triste plantear la reclamación de vivienda… no sé. Ya está bien de lloriqueos, la situación no está fácil, pero es mucho más productivo tomar una decisión empoderadora, tomar el control de la propia vida, que lamentarse de que el trabajo que me dan está mal pagado (¿quieres un trabajo sin responsabilidades?, esto es lo que hay), o de que no existe o de que la vivieda está muy cara. Hay tanto mundo más allá, pero claro… la juventud conservadora quiere vivir desde los 20 años en la misma casa para el resto de la vida (dios, qué planteamiento más soporífero), y que ésta esté en el barrio de papá y mámá, nada de irse a la otra punta de ciudad (lo de cambiar de ciudad está sólo al alcance de los más excéntricos, claro). No, es intolerable eso de la vivienda :)

      • Esta claro que es asi. Da igual que como se forme la “estampida” porque los resultados no varían. A mi me molesta que te quieran encasillar en un rebaño (pequeño) por lo que hagas aunque sea de forma individual e independiente o que ese mismo rebaño te tome como ‘hermano’ sin tu saberlo.

        Coincido contigo y con @acalpixca, pero porque como bien decis: no se busca la estabilidad, a la que yo me referia, sino la comodidad. Nadie quiere pelearse para consguir mejor calidad de vida y si es necesario hacerlo que sea siempre el minimo posible. Y como dice @acalpixca, antes la vida era mucho más dura y el trabajo para conseguirlo también era mayor.

        • ¡Todos de acuerdo, pues! El problema es que la creación de rebaños, la categorizacíon de las personas, les facilita usurpar el pensamiento de esas personas. Y luego «la gente opina que»… sin que nadie se pregunta quién coño es «la gente».

          :)

  6. Y es que es un entramado de lavado de cerebro bastante denso al que están sometidos nuestros conciudadanos, jóvenes y no tanto. Considera por ejemplo la cobertura mediática, y melodramática, sobre “jóvenes brillantes españoles a los que no queda más remedio que emigrar para “trabajar de lo suyo”” que hemos sufrido en los últimos meses. ¡Como si buscarse la vida, espabilar, encontrar nuevos horizontes fuese un drama personal! Pues con semejante coro, cómo se les va a ocurrir no querer quedarse en el mismo barrio, con los mismos amigos, haciendo siempre lo mismo…

    Además, es una falacia que “a los jóvenes las cosas les van a resultar más difíciles que a sus padres”. Muchos de los ahora jubilados tuvieron que emigrar a lo bestia (te subes al tren con una maleta y 5 suéters puestos para poder cargarlos, son todas tus posesiones y son bienes escasos), te vas a una ciudad o incluso país extraño y compartes piso de 3 habitaciones con otras 5 familias o más, hasta que te puedes ir de alquiler con tu “familia nuclear” allá en la periferia a horas, en autobús atestado, de la fábrica, y después de mucho trabajo y juntar pesetas pudieron comprar jugándosela con las “cooperativas fantasmas” y los timadores/especuladores de la burbuja inmobiliaria de los años 60 y 70… nada fácil…

    No entiendo esta “leyenda urbana” de que la gente tenga que seguir siempre el ciclo “acabar de estudiar, empezar a trabajar, comprarse un piso e irse a vivir con la novia/o”, o ser un fracasado (porque lo otro es “lo normal”). Vale que suena cómodo (y aburriiiiiiiido), pero la de cosas y experiencias vitales que se pierden los que siguen ese ciclo… soporífero… me duermo…

  7. Y este comentario sin negar la existencia de la burbuja inmobiliaria (llevo recomendando a quien me quiera escuchar que ni de coña se compren piso desde el 2003) y el impacto que esto ha tenido en la economía (empresas de todos los sectores dejando de invertir en lo suyo para invertir en el “tocho”) y el impacto en los precios y la inflación, ríete de la subida de los carburantes, por poner un ejemplo sencillo: si el bareto de la esquina paga 3000 € mensuales de alquiler, ¿a cuánto tienen que cobrar el cortado? Denunciar la burbuja me parece correcto, pero llorar tanto por la vivienda… pues no tanto.

  8. Cuánta razón tienes en tus dos apuntes. Tengo mucha familia «emigrada» y todo y que la vida de mis primos (que tienen mi edad) no es un camino de rosas, puedo ver sin apretar mucho cómo la vida de mis tíos era mucho peor, y ni hablar de la de mis abuelos, que fueron los que realmente se liaron la manta a la cabeza y movieron el culo para hacer lo que no habrían hecho de otra forma, que no es otra cosa que ganarse la vida.

    Se obvia eso en la desidia cínica del que llora porque «el que no llora no mama», intentando cerrar los ojos a la realidad de que la vida que han vivido les daba la oportunidad de comerse el mundo (de hecho, se la sigue dando) y que si no lo hacen es responsabilidad suya. Siempre es más reconfortante echar la culpa a alguien antes que asumir uno mismo el mal rumbo del barco.

  9. ¡Pero bueno! Si los medios no han hecho ni puñetero caso a esto, ha salido, sí, porque sale absolutamente todo en algún lado, pero sin ningún eco. Con mayores o menores profundidades argumentales, posibilidad de discrepar y todo lo que se quiera, este es efectivamente un movimiento que sigue la estela de V de Vivienda, y como aquel Versvs, no tiene ninguna cabeza secreta, surgió de las redes, se asamblearizó posteriormente y se nutre (y este puede ser un punto débil) de adherentes ocasionales que en cualquier caso comulgan más o menos con sus presupuestos.

    En cuanto a antimercantilista o anticapitalista…mirad, en lo más que se pueden situar algunos de sus presupuestos es en el proteccionismo legal, estos no quieren nacionalizar nada ¿qué todo siga igual? Pues eso, que no son revolucionarios, pero sí críticos, y no entiendo que se tenga que “paternalizar” su crítica convirtiéndola en pataleta: saben de lo que hablan. Cuando esta gente decía aquello de “no vamos a tener casa en nuestra puta vida” no reclamaban una casa en propiedad ¡reclamaban una coyuntura en la que no se diera que mucha gente no tuviera un sitio donde vivir! Hablaban de la burbuja inmobiliaria y quien leyera sus textos sabe que no lo hacían sencillamente como lloriqueo. Por lo demás, este movimiento – e insisto en que no estoy de acuerdo con ellos en todo ni mucho menos – hizo, especialmente la gente de Barcelona, auténticos ejercicios de imaginación e ironía en su protesta que difícilmente se podrían tildar de simplistas (llevar una rueda de prensa a un autobús de Barcelona para explicar a los ciudadanos el contenido de sus propuestas por ejemplo). Los medios sólo sacaron las imágenes sueltas en las que sucedía algún hecho violento, por supuesto. Como muestra dejo los posts de Pakua, que es un buen amigo implicado en estas quitas y uno de los tíos más sabios que conozco.

    Yo de momento, qué queréis que os diga, me voy a poner del lado de que las cosas se muevan en la calle y de que la gente se sacuda la fosilización que se vislumbra por estos lares

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