IPv6

La próxima gran expansión de Internet es inminente, y con ella vendrán cambios

En Ars leemos sobre el agotamiento de nuevos bloques de IPs clásicas (que se suelen escribir en la forma AAA.BBB.CCC.DDD). Estas direcciones de internet se generan en la versión 4 de ese protocolo de direcciones, y ahora se están agotando, parece que esta vez de verdad. Como resultado, la decisión de lanzar la próxima gran expansión de Internet no debería retrasarse, y dicha expansión deberá ser inminente.

Más allá de cuentos apocalípticos sobre cómo Internet implotaría si no damos el paso adelante, querría destacar esta frase que nos ayudará a vislumbrar cómo el equilibrio internacional ha cambiado en los últimos 20 años, desde la última gran expansión de Internet:

In the current situation, it’s about a quarter of an address per person in China and more than five per person in the US. In Africa, the number of addresses often dips below less than one address per ten people. Only in the US, Canada, parts of Europe, and a few selected countries, such as Korea and Australia, is the number of addresses per person larger than one. And with just over 3.7 billion usable addresses, the average for the entire planet isn’t going to be better than 1:2

(Las negritas son mías.)

De no adoptarse un nuevo protocolo que permita crear y asignar más direcciones, apenas hay 1 dirección para cada 2 habitantes del mundo, y su distribución es muy desigual. La sensación es que esta cuota de IPs es una magnifica fotografía del mundo en el que hemos vivido en las últimas dos décadas: con unos EE.UU. como única superpotencia global en el aftermath del final de una guerra fría de la que Rusia ha tardado dos décadas en desperezarse y con China, ahora, reclamando en todos los ámbitos un rol mucho más importante, y eso alcanza desde luego a cómo se organiza Internet en último término. Lo que probablemente tendrá consecuencias indeseadas en la «gobernanza de Internet» (más autoritarismo y más espionaje estatal).

La adopción masiva de IPv6 (el nuevo sistema de IPs que permitirá asignar millones de nuevas direcciones, suficientes para que no se agoten en varias décadas) y el reparto de nuevas direcciones será utilizado por potencias alternativas a EE.UU. para reclamar una influencia en Internet que no pudieron reclamar en la anterior gran expansión. Cómo afectará este nuevo reparto de poder a los usuarios es impredecible, pero conviene recordar que con la caída del muro de Berlín pensábamos que la democracia llegaría a esa otra parte del mundo cuando en realidad lo que sucedió es que, caído el muro, las formas de la Stasi se extendieron por occidente como pólvora prendida (y ojo, que este post lo escribimos muchos años de que Snowden apareciera en escena) en un auténtico viaje hacia la sociedad de control en la que ya vivimos.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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