Polémica en Portugal por la cesión de datos a Estados Unidos

Polémica en Portugal al hacerse público en los Estados Unidos un acuerdo que el gobierno de Sócrates había ocultado a sus ciudadanos. El acuerdo, firmado en 2009 aunque la polémica se destape ahora en Portugal, incluye la cesión de todos los registros del gobierno portugués a los Estados Unidos… una vez más, con la excusa del terrorismo. Los datos que Portugal entrega a EE.UU. va más allá de los datos que la UE acordó entregar a aquel país y, en todo caso, nos da el nuevo tono de una UE que en mitad de lo peor de la crisis vende las libertades de sus ciudadanos al mejor postor. El rumbo a la sociedad de control, como ya comentamos, no lo ha tomado sólo Rusia.

China quiere comprar en Portugal

Las espadas están en todo lo alto desde que el gobierno portugués anunciara este verano su intención de desprenderse de participaciones públicas en empresas de energía de aquel país. Ante una UE que obliga a Portugal a buscar alternativas al margen de sus socios continentales, todas las miradas se volvieron rápidamente al luso mundo, en el que la pugna que parecía decantarse a favor de Brasil, que no se conformaba con las energéticas. La última visita de Hu Jintao a París y Lisboa concluye con el anunciado interés de China por participar en el capital de Electricidade de Portugal, y ahora no está tan claro que Petrobras vaya a quedarse ese 5% del que se desprenderá el Estado portugués, que complementaría las compras de petróleo que China ha realizado este verano en el que competía a Europa el acceso al petróleo ruso y el control mismo de BP, mientras se adelantaba a Repsol y Petrobras en Ecuador.