Israel quiere la contraseña de tu e-mail

Recibo en mi correo electrónico un enlace (gracias, Gonzalo) a la sección de Internacional de El País: Israel autoriza que se pida acceso al correo electrónico de los turistas en la frontera. No es ya la mera recolección de datos personales, no: una cosa es pedirme una dirección de e-mail y otra es pedirme acceso al mismo cuando cruzo la frontera para visitar Haifa, Tel Aviv o Jerusalén. En cualquier caso, no están innovando: recordemos que Estados Unidos lleva años volviéndose más y más hostil en este sentido con quienes entran al país. [Editado para añadir (un rato después de publicado): un buen momento para recordar a Bruce Schneier en Liars & Outliers: No con mi contraseña.]

Censura en el partido entre Unicaja Málaga y Maccabi de Tel-aviv

En el partido de baloncesto que jugarán en Málaga los equipos de Unicaja Málaga y Maccabi Tel-aviv estará prohibido llevar pañuelos palestinos. ¿Prohibirán la entrada a los no circuncidados? ¿A los que porten cruces? ¿A los árabes? ¿A los agnósticos? ¿A los neonazis? ¿A los progretarras masones antiespañoles? Nunca voy al baloncesto y aún si fuera la prohibición no me afectaría (porque hace muchos años que dejé de usar mi roída palestina), pero me gusta ese deporte y reconozco que me ha sentado fatal que les hagan las palmas a un montón de radicales israelíes. Supongo que me sorprendo porque soy un inocente, y que éste y no otro es el espíritu del deporte: una amalgama de nacionalismo excluyente para tiempos de paz (o de guerra).