Amazon planea retrasar los envíos a clientes poco rentables

Hoy vamos a hablar de otra de esas patentes de software más que más que sumar lo que hace es restar, como bien comenta fernand0 (que es quien me ha puesto sobre la pista).

La patente en sí fue presentada por Amazon en 2001 y le ha sido concedida en noviembre de 2007 y tiene por título: Generador de planes de envío en función de las compras futuras estimadas (más info sobre la patente en USPTO). Bajo ese nombre tan fantástico se esconde un sistema odioso que determinará si tu paquete es enviado cuando le toque su turno o si, por contra, el paquete de otro cliente con más pasta (y que el sistema determine que será más rentable en el futuro) se salte la cola y adelante tu paquete para salir antes hacia su destino. Amazon planea destruir la «neutralidad en el envío». ¿Mola? Seguro que no mucho.

El asunto tiene su miga. Por una parte estamos ante un ejercicio de neolengua (otro más): donde ellos dicen priorizar yo digo retrasar. Porque las colas son conservativas y ni se crean ni se destruyen: si un paquete salta la cola, otro forzosamente está siendo retrasado adrede. Para que sea aún más desagradable es un sistema completamente automático el que decide cuánto se retrasará tu paquete, prepárate a pelearte con la máquina si decide que tu paquete se retrase… se retrase… se retrase…

Y lo jodido es que el criterio para ver quién salta la cola y quién se jode esperando durante semanas es, como siempre, el taco que guardemos en el bolsillo, lo rentable que podemos resultarles a Amazon. ¿Estás entacado y te gastas con ello una buena pasta? Amazon te mimará, no sea que te enfades y te pases a la Casa del libro. ¿Compras ediciones de bolsillo y Used & New? Búscate una silla cómoda y abre el lector de feeds, porque tu libro va a tardar en llegar.

Una jodienda injusta y una estrategia de concentración de compras frente a la competencia porque con esto se pretende incentivar las compras continuas en Amazon: al fin y al cabo, si siempre compras con ellos el paquete te llegará antes, o eso prometen ellos.

No me gusta este movimiento, por si no ha quedado claro. Yo soy de los de used & new. Entre esto y el Kindle me tienen contentos, oiga.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

15 Comments

  1. Pues sí, la verdad que para los que gastamos pocos en Amazon es un incentivo a no comprar. Eso sí, esto pasa con Ryanair, las zonas vips en los bares, etc… así que patentarlo tiene también su delito

    • Ajá, bueno… siempre le dan el mejor asiento al cliente habitual, es algo moderadamente lógico. Pero eso es una cosa y que tu paquete se demore simplemente porque siempre compras libros baratos o porque eso es lo que dice el sistema…

      Me parece una putada, y quizá es que estoy esperando un libro y ya es la quinta semana y el libro no era precisamente barato… Me parece una mala jugada, y además llueve sobre mojado: en temas de software se patentan auténticas estupideces… :)

  2. Parece ser que Amazon le gusta mucho esto de publicidad orientada al usuario. Que traducido al cristiano viene a ser conoce a cada uno de tus clientes para exprimirles al máximo. En el libro “El Economista Camuflado” el autor comenta que hace unos años Amazon ofrecía precios diferentes del mismo producto a diferentes cliente. En función de tus compras anteriores deducía si estabas muy interesado en ese producto o no, y en función de esa deducción te subía o bajaba el precio.

    Los usuarios se dieron cuenta que si borraban las cookies de Amazon conseguían precios diferentes para el mismo producto y esto hizo que Amazon desistiera en esta estrategia de precios. He encontrado este post donde lo comentan:

    http://elligre.tk/madelman/index.php/archivos/2005/06/08/diferenciando-precios-segun-el-consumidor/

    De todas formas no es una idea original de Amazon. En este mismo libro comentan que así es como funcionaría un mercado libre perfecto, capaz de ofrecer un producto a cada usuario al precio máximo que estuviera dispuesto a pagar, siempre y cuando ese precio este por encima del coste.

    • Eso de los precios lo leí en Chips Espías, al hilo de un supermercado que experimentó cambiando de precios en tiempo real, según los chips rfid que lleves encima (chip de rolex, paga más por la leche; historial de compras de sólo te llevas 3×2, para tí no está esta oferta, que estorbas y no dejas rendimiento). Comentaban el asunto de Amazon, que retiró eso por el escándalo que se montó (aunque yo no me enterase :P)

      • Te recomiendo que leas el libro del que hablo, aunque el autor es un defensor del libre mercado tampoco es un extremista y reconoce la necesidad de la intervención del estado. Sobre esto de los precios hablaba también de las famosas zonas de los dvd’s, y se preguntaba porque nos parecía justo que se vendiera el mismo dvd a diferentes precios en función de las zonas y exigiéramos un precio unitario y por el contrario para los medicamentos de las farmacéuticas exigimos que se vendan más baratos en los países pobres.

        Otro tema es el funcionamiento del mercado de los seguros. Explicaba una teoría (creo que era de un premio nobel) sobre cual era la base del funcionamiento de los seguros. Y esa base era la ignorancia.

        Por ejemplo el caso de los seguros médicos. Cuando la ciencia permita predecir con exactitud las probabilidades de sufrir enfermedades graves para una persona el negocio se vendrá abajo.

        Y esto se vendrá abajo tanto si la información es confidencial o no. En el caso de que la aseguradora conozca esta información de sus potenciales clientes, evidentemente no les venderá un seguro a las personas de alto riesgo o les cobrará una cuota altísima.

        Y en el caso de que la compañía no conozca esta información pero cada uno de nosotros si, ocurrirá que solo contratarán seguros las personas con alto riesgo mientras los que tienen una alta probabilidad de tener una larga y saludable vida preferirán no gastar el dinero en el seguro. Esto hará que o bien la aseguradora quiebre cuando sus clientes de alto riesgo empiecen a enfermar o que suba las cuotas para protegerse del desplazamiento de la media. Un motivo más para no dejar la sanidad en manos privadas ya que el conocimiento y la ciencia son imparables y sin duda llegaremos a esta situación.

        • Me apunto el economista camuflado en la cola de libros por leer. Tengo un agujero en el bolsillo y me compro más libros de los que doy a leer en mi cada vez más saturado tiempo libre… :)

          La idea de la sanidad es algo chungo, habrá que obtener leyes que nos blinden la sanidad pública. Los friedmanitas locos están dándole vueltas al invento de privatizarla para llegar a ese modelo ideal donde el estado no evite que la ley del más fuerte sea la única ley posible (de hecho en España ya se hace, cuando a los 90 días de espera te pasan a una clínica privada se está destinando dinero público a la sanidad privada, y encima habrá que estar contentos).

  3. Un estudio de la compañía de refrescos, proponía que las máquinas vendedoras, cambiasen el precio en función de la temperatura exterior, a mas calor, mayor precio. La idea entusiasmó a todos los economistas, porque partía de la base que cuanto mas lo desease, mas estarías dispuesto a pagar. La máquina podía subir el precio, pero no podía darte una patada y claro, después de la patada, ya no estaba en condiciones de bajarlo.

    En definitiva, tal vez habría que pensar en botar-con b alta- a Amazon. Que será lo que ocurrirá, puesto que eso no es actuar de buena fe, que es la autentica base del comercio. No la necesidad de satisfacción del comprador.
    Todos sabemos que nunca tendremos un Porche 911, por mucho que lo necesitemos para salir por la noche.

    ¡Salud!

    • Voy a hacer un poco de abogado del diablo. Sobre el papel la idea de que cada uno pague por un producto lo máximo que pagaría no me parece mala idea. Esto permitiría a las empresas compensar la perdida de ingresos que tendrían al vender ese producto a personas que apenas estarían dispuestas a pagar ligeramente por encima del coste de fabricación. Después de todo esto es una adaptación de la máxima del comunismo que dice: “Cada uno aporta según su posibilidades y recibe según sus necesidades”. Aunque en este caso el mercado libre se queda con la primera parte ya que si lo necesitas pero solo puedes pagar por debajo del coste… pues te j*d*s.

      El caso de los refrescos no es este ya que aquí se especula con las necesidades y si hace mucho calor y no puedes pagar lo que te piden aunque estarías dispuesto a pagar por encima del coste ahí te mueras de sed.

      El caso del envío preferencial de los pedidos tampoco me parece el mismo y además creo que es mala política ya que haría que los compradores poco habituales de Amazon buscaran otras opciones donde valoren tener un cliente y no un abonado.

  4. He meneado esta entrada porque me parece muy interesante. Yo suelo comprar con Amazon pero claro, no hago grandes pedidos ni mucho menos, quizás por Navidades o así. Me parece un total abuso hacia sus clientes que a unos les lleguen en pocos días y mi paquete peuda tardar semanas.
    Entrada en Menéame

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