Sincronización

Por sincronización entendemos el proceso de actualización e igualación de datos entre dispositivos. Es una necesidad emergente en un mundo red permanentemente conectado.

¿Necesidad permanente o transitoria?

La necesidad de sincronización es un problema derivado de la convivencia de diferentes dispositivos que han conseguido hacerse un hueco en nuestro uso cotidiano.

Hay quienes abogan por que la sincronización es una necesidad transitoria, que desaparecerá cuando logremos gestionar toda nuestra comunicación con un único dispositivo.

No podemos descartar esa situación, como no podemos descartar cualquier afirmación sobre cómo será el futuro. A pesar de eso, no parece que esa situación vaya a darse a corto plazo.

Movilidad y sincronización

El ejemplo más sencillo que nos evoca la necesidad de sincronización es el teléfono móvil. Nuestros móviles son cada vez más potentes, podemos realizar con ellos más tareas, pero al llegar a casa o a la oficina disponemos, generalmente, de un ordenador en el que trabajar es más cómodo, rápido y eficiente. En ese momento, es necesario poder continuar el trabajo a partir de lo avanzado en el móvil.

Software libre y sincronización

La combinación de sincronización y movilidad ha evidenciado las virtudes y defectos del software libre actual para acometer estos nuevos retos de la computación ubicua.

Siendo el software libre versátil y potente, su configuración no es fácil y para imponerse en el mundo móvil la sincronización de los datos de forma sencilla supone uno de los mayores retos para el software libre.

Servidores y sincronización

Además de los móviles, los tablets y los ordenadores portátiles de casa y de la oficina, existe un dispositivo adicional que usamos a menudo de forma inadvertida: los servidores de Internet.

Aún en el supuesto de que todos los dispositivos domésticos convergieran en uno sólo, que ese dispositivo único de bolsillo sea nuestro servidor web en el que puedan informarse sobre nosotros y nuestra empresa aún cuando no estamos activamente conectados, es una realidad aún más lejana. Más aún si consideramos la enorme asimetría existente en las conexiones DSL actuales, pensadas para ser usadas por consumidores de información y no por creadores de información.

Privacidad y sincronización

Todo lo anterior desemboca en que la necesidad de sincronización de datos nos anima a colocar cada vez más información en la Red, para tenerla accesible más adelante. Esto supone un riesgo para nuestra privacidad, que se verá agravado si recurrimos para ello a servicios web centralizados sobre los que no tenemos control y paliado si usamos nuestro propio espacio de servidor para almacenar la información que necesitemos mantener sincronizada.