Mercado

El mercado es una institución social en la que las personas y las organizaciones intercambian bienes, servicios, información y conocimiento bajo ausencia de coacción, guiándose únicamente por sus propias preferencias, gustos e intereses.

Más allá de que el establecimiento de unas condiciones de mercado sea factible (y más allá de la determinación de en qué grado es factible) lo más interesante es saber que normalmente usamos el término para definir precisamente la situación opuesta a la que el mercado contempla.

No son sólo transacciones económicas

Lo más importante de la afirmación anterior es que el mercado no es sólo una sucesión de transacciones económicas, sino que es el lugar donde el conocimiento es puesto en común, a disposición pública.

Pese a estar el término vinculado al verbo latino mercari (comprar), el mercado no es únicamente el lugar en el que tienen lugar los intercambios de mercancías, sino también el «comercio de ideas».

El mercado como espacio social amplio

En la tradición mediterránea y persa, en el mercado y el bazar, como antes en el foro se mantiene el culto religioso y la participación política. A su alrededor los «hombres buenos» hacen arbitrios, los filósofos se encuentran con sus discípulos, vuelan las noticias, se hace política y, claro está, también se regatea, se vende y se compra.

La síntesis es el mercado histórico en su acepción más inclusiva. Podríamos decir incluso que la cohesión social, la riqueza cultural e institucional de las ciudades mediterráneas desde la Antiguedad al Renacimiento y aún hoy, se basa en el continuo intercambio, sin ataduras, que el mercado supone.

Meritocracia

Por cómo está constituido y por la ausencia de coacciones, el mercado es el entorno idóneo para el establecimiento de una meritocracia que dote de oportunidades a quienes demuestren ser más hábiles o dediquen más esfuerzo a lograr un objetivo dado.

Capitalismo de amigotes

Es muy habitual la utilización del término mercado para definir una situación que en nada se relaciona a lo anterior. Por contra, se utiliza la palabra mercado para definir una suerte de antimercado, un entorno en el cual un reducido número de actores distorsiona las reglas y logra expulsar a la competencia de ese espacio de libre intercambio de conocimiento, derivándose de esta reducción de competencia la coacción sobre los implicados en el intercambio. (Por ej. generación de rentas.)

Devaluación del término

Es posiblemente debido a todos los efectos positivos que el mercado ha tenido en las sociedades mercatistas a lo largo de la historia que el término fue adoptado por quienes precisamente buscaban establecer unas condiciones de no-mercado, o de capitalismo de amigotes.