Stasi 2.0

Todo el mundo habla de la web 2.0 y nadie habla de la vigilancia 2.0: chateas en internet, comentas en blogs, le has dado tu correo-e a decenas de webs 2.0, a algunas incluso le has dado tu número de tarjeta de crédito y la probabilidad de que alguna de estas últimas esté arruinada y desesperada no es despreciable.

Stasi 2.0: Vigilancia digital

Recordemos aquella vieja broma de que «en internet nadie sabe que eres un perro»; no es cierto. Sí lo saben, en internet existe un pequeñísimo nivel de anonimato (no soy informático, pero creo que conectarte desde una IP prestada, que no se pueda vincular a tí, con la MAC de tu tarjeta cambiada y las cookies eliminadas antes de navegar puede ser buena opción, aunque no factible para usar día a día y apuesto a que la mayoría de nosotros no hace eso cada vez que quiere revisar su correo) que casi nadie logra alcanzar. En su día Scott McNealy, CEO de Sun ya nos lo dijo: «De todos modos no tienes ninguna privacidad, así que asúmidlo y superadlo». Yo no estoy totalmente de acuerdo, creo que si luchamos por ello podemos conseguir un nivel de privacidad aceptable, pero hay que pelearlo -claro está-.

ECHELON, ENFOPOL o Carnivore, son nombres que todos deberíamos conocer y temer. Para ser conscientes de que nada pasa desapercibido. Estoy seguro que si pronuncias «Echelon» en una mesa, con tus amigos, pocos -muy pocos- sabrán qué es eso. Muchísimos menos creerán tus explicaciones, sobre todo si usamos los símiles de siempre.

Por cierto, para el que no lo sepa, puede leer algo acerca de la STASI