Programas de fidelización

«- ¿Sabes como comenzó US Alliance, John?
– ¿Algo de puntos a cambio de kilómetros de vuelo?
– Eso es. Si llenabas el coche de gasolina y pagabas con la tarjeta American Express, te daban puntos que luego podías canjear por kilometraje en avión con American Airlines. Quien no tenía la American Express pedía una rápidamente. Y ahí cambió el ambiente de la competitividad para siempre. Porque de repente entraron a competir las empresas de tarjetas de crédito con las líneas aéreas.»

Max Barry, en Jennifer Gobierno

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

2 Comments

  1. Lo que no impide decir que tener una American Express cuando vas de viaje a ultramar suele ser el mejor seguro de vida ante emergencias y no lo digo por nada :D La cosa es que los programas de fidelización crean una expectativa que nunca se cumple para el pobre o el que ha de pagar realmente: hay que sumar tanto, que nunca llegas y total para poco. Otra cosa es el que viaja transatlántico por motivos laborales todos los meses… termina siendo un sueldo más.

    • Sin duda alguna, además, el único entorno en que de verdad funcionaron estos planes fue en los billetes de avión. En el resto nunca consiguieron convertir los puntos en ese gancho-candado que soñaban…

      PD. Ultramar y AE… juas juas, ¡está todo en orden! ;)

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