Pedimos al software que utilizamos ahora cosas que no pedíamos al software que usábamos hace unos años. Otras cosas, sin embargo, las pedíamos, las pedimos y las pediremos: necesitamos que el software que usamos sea libre.
De la unión de las exigencias pasadas, presentes y futuras nace la necesidad de tener software libre, preparado para gestionar nuestra movilidad, permitiéndo de forma sencilla la sincronización de nuestros datos. Por eso creo que es ahí donde el software libre tiene su mayor reto para el próximo (los próximos, en realidad) años.