2008

Cómo Google «te roba» tus suscriptores y se los da a Feedburner

Muchos de nosotros usamos FeedBurner para gestionar nuestros feeds. Feedburner nos da alguna información como el número de lectores (que de otra manera habría que mirar en los logs de acceso del servidor, y no todos pueden) y nos da otras facilidades, como el servicio de suscripción por correo. Esto último es interesante porque la gestión de datos personales (como correos electrónicos) nos podría poner en un aprieto si nuestra web es asaltada. Confiamos en la simplicidad, por eso lo usamos: nos elimina la complejidad de mantener el servicio de mailing nosotros mismos.

El título del post tiene, entonces, tiene su miga porque evidentemente ambos feeds contienen nuestros posts, y nos leen igual, pero hay un matiz importante. Uno es completamente mío, y otro no. Incluso aunque pongas esmero en hacerlo bien para que tus lectores sigan leyendo tu feed, Google hace trampas.

El caso es que yo uso Feedburner pero siempre que lo he usado para alguno de mis feeds me he preocupado de que el blog siga teniendo su feed original, crear un alias y redirigir ese alias a FeedBurner (ver cómo hacerlo en Drupal, para Wordpress hay un plugin Feedburner FeedSmith que también lo hace de forma transparente). Mi intención es que si yo decido cambiar de servicio y abandonar FeedBurner, mis lectores no se queden colgados con un feed que ya no funciona.

Y aquí es donde viene la historia de cómo Google (propietaria de Feedburner), a través de su sistema de reconocimiento de Feeds, que selecciona automáticamente el feed que «su máquina» considera principal de los que se vinculan a una página te traiciona. Si Google quiere servir a la red de forma neutral, debe abandonar las malas praxis, entre las que se incluye la de priorizar el Feed redirigido de FeedBurner. ¿No sería más lógico pensar que el feed prioritario es el original (en el caso de este blog http://www.versvs.net/node/feed) y no el de feedburner? Comprenderán todos que no me crea yo que Google es incapaz de saber qué feed es el original, ellos que «organizan la información» del mundo. Bloglines, por ejemplo, sí detecta todos los feeds vinculados a la página de inicio de este blog y te los muestra, así cada cual elige (recomiendo siempre escoger los feeds originales de los blogs/medios que leemos). Si Ask/Bloglines puede, Google también puede, lo que sucede es que quizá no quiere.

*** Hagan la prueba: intenten suscribirse (incluso aunque ya lo estén) a este blog usando Google (que dará a elegir entre Homepage y Reader, pero no entre el feed de feedburner y el original de este blog) y usando Bloglines. ¿Hay diferencias? Claro que las hay. Bloglines es un servicio en 2 clicks, igual que Google, pero hecho para servir al usuario, y no a la contra.

Y sucede que si un día alguien llega a este blog y lee algo que le despierta el suficiente interés como para darme una oportunidad entre sus feeds y resulta que su agregador es Google Reader, Google podría engañarle y suscribirlo a mi feed a través de FeedBurner. Si yo cambio de servicio ese lector se queda sin mis posts, y yo me quedo sin mi lector. Pérdida por partida doble.

Así pues, una mala práctica de Google destinada a acaparar tráfico y a atar a los usuarios. Esta es otra forma de matar la neutralidad de la red, aunque mucho menos evidente que la que siempre criticamos.

*** Dos cosas que comentar:

  • A todos los que seguís este blog a través del Feed, si queréis seguir leyendo este blog suscribid el feed original del blog, y no el de Feedburner. Recomiendo hacerlo pronto, porque cualquier día lo abandono (más pronto que tarde). Habrá personas que opinen que no es para tanto, a mí sí me lo parece. Yo soy así, qué le vamos a hacer.
  • ¿Hay alternativas a feedburner para servicio de mail de nuevos posts y todo eso?
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Las leyes de la simplicidad

Uno de los libros que leí últimamente (justo antes de navidad, de hecho) fue Las leyes de la simplicidad, de John Maeda. John Maeda recoge las leyes de la simplicidad en 10 puntos sobre los que se detiene a lo largo del libro. Las diez leyes, reducidas hasta el extremo, que encontramos según él son las siguientes.

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Publicidad en supermercados

Anoche me encontré un reportaje del programa «Reporteros» (el equivalente a Informe Semanal, para los que no seáis de aquí) en Canal Sur. Hablaban de publicidad en los supermercados y hubo algunos detalles que me llamaron la atención, acerca de la estructuración de los supermercados y de las herramientas de publicidad que hay implícitas en ellos.

  • La mayoría de supermercados tienen una única entrada, a la derecha de las cajas registradoras.
  • Tenemos tendencia a mirar a la derecha, por eso una vez atravesamos esa única puerta, lo primero que nos encontramos en el stand de la derecha son productos caros y/o productos de compra casual/compulsiva. La electrónica de consumo, libros, discos, ... cosas que al verla se nos apetece comprar.
  • Los carritos del supermercado, por fabricación, se desvían hacia la izquierda. De esta forma tenemos que hacer un mayor esfuerzo con esa mano para dirigirlo, y la mano derecha queda libre para ir cogiendo lo que vamos viendo al mirar hacia la derecha... (nota: En estos momentos siento un enorme placer de ser zurdo). Ya hace meses os descubrimos uno que se sabía nuestra vida (y ahora hay otro al que Microsoft le pasará anuncios empleando RFID).
  • La mayoría de nosotros preferimos dar la vuelta al super en sentido antihorario. De forma que en el extremo izquierdo del super nos colocan los alimentos de primera necesidad como la leche, para que demos todo el rodeo.
  • Las estanterías suelen tener tres niveles. La que está a nivel de los ojos es la que más rendimiento le da al super. Ojo, no quiere decir que sean los productos más caros del super, sino aquellos en los que la especulación existente entre el productor y tu mano es más abultada. La balda a media altura no es especialmente interesante, pero abajo del todo nos volvemos a encontrar productos de primera necesidad, ya que de otra forma los productos de abajo no se venderían (hay que agacharse) nos ponen cosas que por web*s hay que llevarse (leche, galletas, ...).
  • En el centro del super está la zona más caótica, donde se sitúan pequeños caprichos que compramos compulsivamente, cosas de pequeño coste y alta tentación (chocolates, pequeñas cosas para la cocina, ...)
  • La estancia promedio en un super está marcada en 55 minutos. Pero en el súper juegan con la música para vaciar el establecimiento impulsando a la gente o comprar deprisa (canciones rápidas) o a permanecer en el super dando vueltas si éste está vacío (música tienna).

Lo cierto es que haciendo un repaso mental de los supermercados a los que voy habitualmente, cumplen a rajatabla con todo esto. Nos tratan como autómatas. Y, ¿a alguien que nos trata como si fuésemos tan sólo un ladrillo en el muro les vamos a dejar hacer el agosto sabiendo aún más cosas de nosotros? Evita el trazado de perfiles comerciales en los supermercados, similares a los que nos pueden construir en la red. ¿Cómo? Evitando las tarjetas de fidelización (para empezar) y adquiriendo el recomendable hábito de pagar en efectivo todas las compras de super que no pasen de un determinado valor, digamos 30-40 euros si vais cada pocos días; pero el límite lo debe marcar cada uno, porque ya sabemos que los publicistas están fuera de control.

¿Qué recomienda la OCU? La organización de consumidores recomienda hacer la lista de la compra antes de ir al súper y ceñirse a la misma todo lo posible, no porque le preocupe que tengamos que bajar dos veces si olvidamos algo, sino para evitar caer en las redes de la compra compulsiva que matemáticamente han dispuesto para nosotros. Ya saben, el tan famoso «bajé a por un par de cosas y me gasté 30 euros...». Al fin y al cabo, no hay que olvidar que la publicidad consiste en separar a la gente de su dinero.

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Jóvenes en red, dominios gratis... ¡pero a qué precio!

Muy rapidito. Hace unos días corrió por la red que el gobierno regalaría dominios gratuitos a todos los jóvenes menores de 30 años, dentro del programa jóvenes en red. También prometen (pero de eso no hay pruebas fehacientes) alojamiento gratuito y algunas cosas más, el primer año (no, no te van a dar hosting para el blog hasta los 30, jeje).

Pues bien, hoy via Genbeta me entero de algunos detalles más, como el nada despreciable detalle de que, caso de querer renovar los dominios (en genbeta hablan de necesidad, pero para mi cabeza matemática eso implica una obligatoriedad sobre la que no tengo pruebas, así que no lo diré), la renovación te costará 32 euros (dando credibilidad a Genbeta).

Increíble. El gobierno mete a toda prisa este episodio y lo enmarca dentro de la Ley de medidas para el Impulso de la Sociedad de la Información (LISI), se cuelga la medalla con los jóvenes (seriamente cabreados con su política hacia la red) y resulta que el gobierno ¡compra dominios .es a 32 euros! ¿Quién es el responsable de este despropósito? ¿Quién se está entacando?

Pero bueno, la nota es para recalcar qué fácil es pagar cuando el dinero proviene del fondo común. En CDmon un dominio .es vale 11 euros (ya con su iva y todo), un tercio de lo que le están sisando al gobierno, era optimista esperar algo mucho mejor hecho. Para una iniciativa que de verdad parece interesante, y que quede ensombrecida por cosas como ésta.

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De parte de nadie

«No estoy de parte de nadie, porque nadie está realmente de mi parte»

- Bárbol, hablando acerca de la posición de los Ent en la guerra del anillo

(J.R.R. Tolkien, El señor de los anillos)

Si tú también sientes que nadie está realmente de tu parte, no te preocupes. Este 9 de marzo no vamos a ser menos.

Oceanía siempre ha estado en guerra con Eurasia

En Reino Unido la guerra contra el terror ha terminado. Las palabras «guerra contra el terror» (Nota: «war on terror» en el original) dejarán de ser utilizadas por el gobierno para describir los ataques que tengan lugar en terreno británico (y sobre todo las respuestas, supongo). (Daily Mail via Schneier).

Ahora dicen que «los "terroristas" nunca fueron soldados luchando una guerra, sino unos fanáticos lunáticos, poseídos por un "culto a la muerte" carente de objetivos», y que sus victímas (como las del 7-J en Londres) «no son víctimas de guerra» sino víctimas de un fanático cualquiera.

Es fantástico, porque ahora resulta que la guerra no era tal, sino retórica. Por eso le ponen fin simplemente cambiando el nombre con el que se referirán a ella. Pero claro, las medidas de excepción aprobadas en tiempos de guerra se quedan. O ¿quizá es que ahora están en guerra contra el culto a la muerte? ¿Reino Unido siempre ha estado en guerra contra el culto a la muerte? Dios, qué complicado entenderlos...

*** La realidad a veces no supera a la ficción, tan sólo la iguala.

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Suiza prepara su propia DMCA

Tras leer ese título alguien puede haber esbozado una cara de sorpresa, para ellos va este primer punto del post. ¿No sabes qué es la Digital Millenium Copyright Act (DMCA)? La DMCA es «la LPI estadounidense». Sólo que decir eso es ser muy generoso con la DMCA o muy duro con nuestra LPI. La DMCA es órdenes de magnitud más restrictiva que nuestra LPI. No permite la copia privada, y si te meten DRM en algún sitio no permite ni siquiera la ingeniería inversa para desarrollar un sistema compatible. Ojo, ni siquiera hablamos de eliminar el DRM, sino de desarrollar un sistema compatible. En realidad, no permite la ingeniería inversa de ningún tipo. Si mañana Microsoft decide no publicar el formato de sus documentos, en EE.UU. nadie puede investigar el formato de los archivos para desarrollar un software compatible capaz de abrir esos ficheros. ¿Ha quedado claro qué es la DMCA? ¿Jodido, verdad?

Pues Suiza prepara una ley de este pelo (European Digital Rights) y la cosa es tan seria que hay una campaña de recogida de firmas (sólo para Suizos, como es lógico) para solicitar un referéndum popular sobre estas leyes que permitiría rechazarlas. La campaña está en No Swiss DMCA y necesitan 50.000 firmas para el 24 de enero para solicitar este referéndum. Todo parece indicar que no las conseguirán y que la cosa está muy cruda.

De forma que el cercamiento digital avanza. Con Europa preparándose para expulsar de la red a la gente que use redes p2p, y el resto del «mundo rico» (Canadá, Suiza y EE.UU., Japón) con leyes ultrarrestrictivas o en proceso, la libertad en la red se va quedando en nada, la libertad en nuestra sociedad se va reduciendo. Dirán que tecnología contra tecnología siempre será posible saltarse estos controles. Quizá, pero ¿se han parado a pensar cuántas personas tienen software para rippear dvd en su ordenador? Se estima que tan sólo el 1.5% de la gente ha rippeado alguna vez un DVD. Es el problema de estas medidas, cada vez más gente carece de la habilidad o los conocimientos para evitar las barreras: quedan excluídas del conocimiento.

Urgen movimientos, y los partidos tradicionales van a por nosotros, ninguno moverá un dedo. No lo olvides el 9 de marzo.

*** Una vez más el enlace a toda la información: http://www.no-dmca.ch/

La sociedad de control

Para acceder a la página dedicada al libro y leer más acerca de La sociedad de control, pulsa sobre el siguiente enlace:

La sociedad de control es el sistema social pensado para sustituir las democracias dieciochescas y su asamblearismo. Está basada en las posibilidades tecnológicas abiertas con los desarrollos de la segunda mitad del S. XX y tiene su principal apoyo en la deliberada ausencia de medidas legales que limiten el abuso de estas tecnologías. Para entender bien lo que es la sociedad de control primero hay que detenerse a describir el mundo en qué vivimos: la sociedad parlamentaria o asamblearia.

La sociedad parlamentaria se caracteriza por la separación de poderes (legislativo, ejecutivo, y judicial) y porque el pueblo elige democráticamente un número de representantes sobre los que recae la responsabilidad y el poder de dirigir la vida pública (leyes, medidas económicas, gobierno). Cada cierto tiempo la población elige nuevos representantes, momento en el que -idealmente, *sigh*- aquellos representantes que han actuado mal (por incapacidad o por corrupción) son reemplazados por otros. El sistema puede tener sus problemas, como el que minorías muy pequeñas jamás vean realizadas sus propuestas, pero en general no es un sistema aborrecible, al menos es la mayoría del pueblo el que elige a los dirigentes.

¿Cuál es el problema? Nuestra sociedad parlamentaria está siendo debilitada por las élites sobre las que repetidamente recae el poder. El método escogido ha sido el de crear instituciones supranacionales carentes de todo carácter democrático. Estas instituciones están encarnadas tanto en la piel de estados macroestatales (como la UE y todas sus instituciones) o bien en «instituciones internacionales» como el FMI (Fondo Monetario Internacional), el BM (Banco Mundial), la OMC (Organización Mundial del Comercio), la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Ninguna de ellas tiene (1)cáracter (2)democrático. Esta doctrina se conoce como Consenso de Washington y persigue apartar a los ciudadanos del poder, aunque para ello haya que mentir y recurrir a emplear una doctrina de libre mercado de agrio autoritarismo, a la que se recurre para desmantelar los servicios públicos y debilitar la influencia de las instituciones básicas de la democracia. Las partes implicadas en este proceso de transformación incluyen al poder político (encarnado en el gobierno) y al poder económico (encarnado por las empresas). En España se han sumado los sindicatos, bajo estricto control político, haciéndonos recordar alarmantemente aquel corporativismo añorado por Mussolini. Según el propio modelo de estado del dictador italiano, «el corporativismo se refiere a un estado policial gobernado bajo una alianza de las tres mayores fuentes de poder de una sociedad -el gobierno, las empresas, y los sindicatos- todos colaborando para subyugar a la población y mantener el orden en nombre del nacionalismo».

Pero la sociedad digital en la que vivimos hace que para mantener el orden se deba recurrir a un férreo control de los ciudadanos. La sociedad digital, participativa y libre, se convierte entonces en la sociedad de control. De la amplia libertad de creación y comunicación que permite la tecnología digital pasamos a la vigilancia extensiva de los ciudadanos que es posible debido a esa misma tecnología digital. Al levantamiento de vallas virtuales y la creación de propiedades allá donde sólo había un algo que nos pertenecía a todos, para servir a los mismos intereses económicos y políticos mencionados arriba mediante el cercamiento digital y la generación de escasez artificial. Así la tecnología, que nunca es neutral, se convierte en la llave que puede hacer de nuestra sociedad algo más libre, pero también en lo que puede hacer de nuestra sociedad una desagradable distopía.

La clave está en el uso que se hace de la tecnología, en cómo se articula su regulación y sus posibilidades. La clave está en dos topes: el inferior (dónde se limita el control que se puede hacer de las mismas) y el superior (hasta dónde se permite su libre uso). La habitual en lo referente a tecnologías es que se legisle de forma ultrarrestrictiva para nuestros derechos, o bien que no se legisle en absoluto -para verlas venir con tiempo-. En muy pocas ocasiones se tiene la posibilidad de ver una reforma legal que salvaguarde nuestros derechos adecuadamente. Por lo general, para legislar en contra de nuestros derechos se recurre al nacionalismo, como ya hemos dicho. Éste puede ir encarnado bajo dos pieles:

  • La seguridad nacional: las medidas se toman para defender la nación, amenazada por el uso que difusos enemigos que nadie puede ver hacen de la tecnología. El clásico argumento de netwars esgrimido en la época de la guerra fría y la guerra contra el terror «supuestamente» instigado desde Moscú. El mismo argumento utilizado por George Bush tras el 11-S. «es un enemigo difuso y la guerra será larga».
  • La economía nacional: las medidas se toman para defender a la economía de la nación, amenazada por el uso que los ciudadanos de a pie hacen de la tecnología.

Con este sencillo esquema el enemigo de los estados está tanto dentro como fuera de su territorio (esto significa que el enemigo está dentro, como en las más famosas sociedades bajo vigilancia del S. XX) y para defenderse de este enemigo difuso toda medida de control estará justificada (espía de comunicaciones, videovigilancia extensiva, control aeroportuario, vigilancia y control de la red, obligar al uso de tarjetas de identidad para cada vez más acciones).

El motivo de que estemos realizando una transición a la sociedad de control es que mediante esta sociedad de control los partidos políticos pretenden recuperar con ardores nacionalistas la influencia que décadas de desilusiones electorales y promesas incumplidas les han quitado y que les permitía justificar una agenda de medidas económicas a veces bastante impopulares. Vale la pena indicar que, casualmente, estos nuevos bríos nacionalistas se ven potenciados por las políticas impositoras supranacionales del Consenso de Washington, que llevan a una percepción fría y lejana de las formas de gobierno actuales y que llevan a muchas personas a oponerse a este nuevo orden haciendo suyos esos argumentos nacionalistas, en lo que es una respuesta equivocada a este fenómeno, pues la oligarquía encargada de alejar a la ciudadanía del poder es la misma (ya hemos hablado de la alianza del corporativismo) que promueve el renacimiento del nacionalismo que entorpece la reacción social y facilita la extensión de estas nuevas medidas de gobierno y control.

Así mismo, mediante este control pretenden recuperar el poder que las nuevas tecnologías de la información les han arrebatado. No hay que pasar por alto en este análisis que toda arquitectura de la información sostiene una arquitectura de poder. La arquitectura de la información ha sido históricamente piramidal y centralizada en los poderes político y económico, las nuevas tecnologías abren la posibilidad de articular debates, problemas y soluciones al margen de estos poderes y por tanto la arquitectura de poder subyacente se tambalea.

Dicho de otra forma, Internet y las actividades en red en general les quita a los viejos poderes su capacidad de definir los temas y las preocupaciones de la gente, la agenda pública, haciendo que los partidos políticos pierdan su papel de dirección y timón social. Los partidos políticos han perdido su leitmotiv porque la gente ha dejado de buscarlos como solución, por eso el desapego social a los mismos es creciente. La gente ha comenzado a buscar a la gente. Y es por eso que, cuando se trata de regular y salvaguardar estas nuevas libertades adquiridas, todos ellos actúan rechazándolas sin importar los enfrentamientos ni las ideas que los puedan separar en otros asuntos. Quieren (1)seguir siendo el nodo (2)por el que todo debe pasar y la nueva sociedad digital les aterra porque simplemente dejan de hacer falta en el mapa social, por eso la rechazan y por eso les da miedo. Es por eso que cuando se trata de proteger derechos digitales, la clase político se unen en contra de la sociedad, a menudo para proteger los intereses del poder político, pero también para proteger el de los importantes oligopolistas económicos que gracias a la oleada de privatizaciones de las últimas tres décadas poseen casi todas las industrias críticas (energéticas, telecomunicaciones) y que apoyan económicamente a estos partidos para, en parte, pasar desapercibidos a los ojos de la sociedad y escapar a sus iras.

La sociedad de control presenta, en consecuencia, muchos problemas, siendo el primero de ello su gran déficit democrático. La sociedad de control está sustentada por el poder coercitivo de la vigilancia y necesita de estas imposiciones coercitivas para subsistir. Allí donde la sociedad parlamentaria y asamblearia posee protocolos en los que todas las partes llegan a un acuerdo (unas elecciones son un protocolo de gobierno) la sociedad de control tiene controles, y un control es siempre una imposición de una parte sobre la otra (como la imposibilidad de mantener la intimidad de tus comunicaciones). La sociedad de control es incapaz de defender la democracia porque no nace de ideales democráticos, sino impositivos, y de esta forma se requiere para evitarla la interposición de protocolos, acuerdos sociales que limiten estas acciones y mantengan nuestra sociedad dentro de los límites que requiere toda sociedad libre.

[Esta anotación es parte de un libro que estoy escribiendo, así que aún más que de costumbre se agradece el comentario productivo sobre la misma.]

Proponen implantes RFID para los presos británicos

De nada sirve que los implantes de chip RFID se hayan vinculado al cáncer mediante experimentos de laboratorio, de nada que muchas personas critiquemos agriamente su extensión en la sociedad, que se lleva a cabo de forma totalmente oculta a los ojos públicos.

El gobierno británico trabaja sobre la opción de implantar microchips RFID a todos los presos (The Independent via slashdot), supuestamente para obtener el peregrino beneficio de ahorrar espacio en las cárceles. Evidentemente el motivo que dan es tan irrisorio que no es difícil imaginar que hay algo detrás de eso.

Da igual, cuando avisamos que primero fueron a por los presos de taipei, dijimos que pronto estarían aquí. Y ya sabemos que las cárceles son sitios dónde se hacen experimentos sociales. Es el problema de autorizar medidas excesivas contra presos, que pronto no se limitarán solo a los presos.

¿Qué era el Panóptico de Bentham sino una cárcel? ¿Acaso no se gobiernn mediante ese principio panóptico nuestra fábrica, nuestra oficina y hasta nuestras calles. ¿Dónde se comenzaron a instalar videocámaras sino en las cárceles para vigilar a presos peligrosos? ¿Acaso 20 años después las cámaras no se extendieron para vigilar al resto de la población?

Es el momento de recordar una vieja anotación al respecto: ¿Te sientes animal o individuo libre? La oposición a la RFID no es una opción

Los chips RFID son inseguros, muy inseguros. Los implantes RFID son una mala idea, que un país occidental los proponga para todos sus presos es una mala noticia.

*** Por cierto que como RFID ya es un nombre con muy mala fama, desde la UE le intentan cambiar el nombre a EID (Electronic Identification), para que parezca otra cosa cuando es lo mismo. El mes pasado aprobaron extenderla a muchos otros tipos de animales.

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Confiamos en la simplicidad

«Disponer de una cuenta de correo con Yahoo! o con MSN significa que se puede acceder fácilmente al correo electrónico desde cualquier parte del mundo. Otra ventaja es que el servicio de correo electrónico puede ser configurado dependiendo de su lista de contactos y del tipo de mensajes que usted envía con más frecuencia. Por ejemplo, una tecla que diga «Enviar a la Tía Mabel» puede aparecer automáticamente justo antes de su cumpleaños. Sin embargo, es fácil olvidar que todos los detalles de nuetra e-vida social quedan expuestos a una compañía o tal vez a un gobierno, fuera de nuestro control directo.

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