Freakonomics y la dificultad de repartir bien los incentivos

Freakonomics

Estos días tuve algo más de tiempo y estuve leyendo Freakonomics, un libro al que (pensarán muchos de ustedes) llego con unos años de retraso. Y quizá sea así.

Lo cierto es que Freakonomics es un libro entretenido que se lee rápido, cargado de ejemplos curiosos (algunos muy pintorescos), de resultados de sumo amañados a profesores que falsificaban las notas de sus alumnos, el libro ilustra en su tramo más interesante la dificultad de diseñar un sistema de incentivos equilibrado.

Pero más allá de eso, no encuentro gran cosa entre sus páginas. Cuando hace varios años leí El economista camuflado descubrí que se trata de un libro magnífico para alguien que (como yo en aquel momento) no conozca algunas de las cosas más básicas de economía. Freakonomics nos recordará lo importante de diseñar correctamente el esquema de incentivos de todo proyecto, sea éste empresarial o de cualquier otro tipo. Una tarea cuya complejidad, si alguien alberga dudas todavía, queda bien de manifiesto en este libro.

No obstante, y dado que luego se diluye al avanzar páginas dedicándose a otro tipo de cuestiones, me lo pasé mucho mejor leyendo Obliquity y su reivindicación de una ética hacker y, como ya digo más arriba, si no leyeron el libro de Tim Harford, me parece una apuesta más acertada: es mucho más didáctico, siendo igualmente divertido de leer.