Oía a todo el mundo un mensaje similar: del Hackaton de Open Data a amigos como Luis (que incluso la tiene instalada en su nueva máquina) o Pere, la historia se repetía: Mint es cada vez más popular y su éxito se debe a la nueva interfaz Unity de Ubuntu.
Las críticas a Unity las he visto en todas partes, pero como mi ordenador principal es un damnificado de la GMA 500 de Intel, no puedo usarla habitualmente. Estos días, sin embargo, estoy usando otro ordenador y debo decir que Unity me gusta.
Hay cosas que se podrían mejorar. Pero yo llevo años usando la Deskbar Applet, oficialmente muerta desde 2010 (oficiosamente, desde hace por lo menos 3 años). Lo cual se nota en que cada día se integra peor y da más problemas al resto de applets del panel de Gnome. Sigo usándola como la describí hace 3 años, a modo de lanzador (lo mejor que le veo a Unity, por otra parte).
Desde este ángulo, Unity me ofrece un lanzador de verdad. Y para los que amamos el teclado y sus atajos, eso es una gran noticia.
El resto, cuestiones también importantes sobre si el dock procede o no procede que van un poco hacia la lógica de decir que no por instinto. Pues miren... no termina de gustarme cómo funciona, pero se oculta sólo y, truth be told, poner el menú de la aplicación en el panel superior te deja más pantalla libre. Sobre todo si consideramos que con Unity vuelvo a tener un lanzador vivo y ese panel (que normalmente he usado para meter lanzadores) queda mucho mejor aprovechado así. El dock apenas lo estoy viendo.
Dicho lo cual, obviamente Mint parece una distribución interesante, y bonita. Si hablamos de Unity, ésta es mejorable y perfeccionable (sin duda), pero no me cuenten entre sus detractores. Yo creo que es una mejora valiosa.