Enviado por Jose Alcántara el 10 de Mayo de 2013, a las 19:19
Existe una queja muy habitual por parte de muchas personas que, de una u otra forma, se dedican a ofrecer consultoría específica sobre diversos temas vinculados a Internet (puede ser sobre marketing, sobre gestión de conocimiento, o sobre cualquier otro tema). La queja es la de que el cliente únicamente quiere que trabajes gratis. El cliente, así de impersonal (para que el oyente no pueda nunca empatizar con él), es un ser malvado, que juega a interrogarte mientras te echa el humo del cigarro en los ojos para doblegarte y que llores o sueltes la lengua (lo que suceda primero, o quizá ambas cosas). Una vez tiene la información, el cliente (que sigue siendo impersonal y con el que el oyente tiene vetada la empatía) cambia el chip y ahora tan sólo quiere darte la patada en el culo. ¡Ah, el cliente, qué malo es el cliente! Bueno, pues no es cierto y ese lamento no es más que un espejismo complaciente.
Enviado por Jose Alcántara el 29 de Noviembre de 2012, a las 17:16
Una conversación hace unos días, con excusa de una nueva modalidad de pagos publicitarios de Google, nos da la ocasión de reflexionar sobre la verdadera labor de quienes trabajamos aportando soluciones relacionadas con herramientas tecnológicas. ¿Nuestra labor es dar al cliente lo que pide, lo que nos resulta más fácil y/o rentable, o lo que más beneficia al cliente a corto, medio y largo plazo, justificando y enseñando el por qué de nuestra decisión al mismo tiempo?