Eliminando el concepto de dominio público

Interesante el debate que se está teniendo en Estados Unidos acerca de si una obra en dominio público puede ser devuelta al ámbito de la restricción de copia.

Devolución

Interesante no por lo que nos puede aportar, que no hay nada que nos solucione más problemas que abogar por el dominio público, sino por lo que nos puede quitar. Interesante porque supone un cambio tan grande que nos da una medida de la enorme fuerza que acumula el sector basado en el copyright.

Y lo que un cambio de razonamiento tan dramático como éste nos arrebataría sería la idea misma de dominio público: si una obra en dominio público puede cambiar su estatus para volver a estar protegida contra copia y sometida al poseedor de los derechos, evidentemente no está en dominio público. El dominio público dejaría de existir justo cuando más lo necesitamos.

Sin duda alguna las presiones son grandes: la gran industria del entretenimiento depende de crear escasez para no abordar la necesaria reconversión a que Internet los empuja. Siguen intentando colar con calzador viejos modelos lavados de cara y sólo algunos actores intentan ofrecer algo más.

La restricción de copia trae más monopolios y más trabas para las personas. Al menos, eso sí, si estos grupos de fuerza se salen con la suya se ahorrarían ampliar el margen de restricción de copia cada vez que las películas de Disney amenazan pasar a dominio público. Ya no haría falta, tendrían copyright ad eternum. Y Paul McCartney sonreirá.

El objetivo parece ya a la vista: destruir el concepto mismo de dominio público, para que nadie pueda pensar en él. Para que nadie pueda soñar con extenderlo.