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Esto es un apunte muy corto. Un apunte propio del talibán lingüistico que vive en mí (y que ya una vez salió en defensa de nuestras «comillas») y se centra en el uso, abuso, y maltrato de una palabra concreta de los cientos que se incluyen en ese tochazo ilegible que llamamos Diccionario de la Real Academia de la Lengua.
La palabra es plausible y según la RAE tiene dos acepciones válidas:
plausible.
(Del lat. plausibĭlis).1. adj. Digno o merecedor de aplauso.
2. adj. Atendible, admisible, recomendable. Hubo para ello motivos plausibles.
Hasta aquí todo bien, ¿dónde está el problema? En la cada vez más frecuente confusión de esta palabra con el aburrido y común vocablo utilizado para indicar la existencia de una posibilidad de que algo puede estar sucediendo, sin que sea necesariamente cierto: posible (entenderán que no copie las acepciones de esta palabra).
Sé que a todos nos gusta cambiar las palabras que utilizamos para no repetirnos, y porque usar 3 veces en un mismo párrafo la misma palabra nos acerca demasiado a la generación que ha crecido viendo a Potxolo y que en apenas 10 años dominará el mundo (por atroz que parezca). Por estética, porque queremos demostrar que somos titulados superiores, por el simple gozo de escribir una anotación con algo más del vocabulario base de un sms. Hay cientos de motivos.
Todo eso es plausible (ojo, aquí si está bien usada) y yo lo alabo pero, por favor, dejen de aplaudir y alabar meras posibilidades.
*** Pequeña aclaración:
Como me decían de pequeño: se dice el pecado pero no el pecador. Eso sí, son al menos dos de mis blogs (y bloggers) preferidos a los que he pillado en el mismo gazapo en los últimos días. Son gente listísima (mucho más que yo), y me da coraje que cometan pequeños errores como éste pudiendo ser un poco más perfectos. Escribo este post en la esperanza egoísta de que alguien corrija alguno de mis gazapos (cada día dejo varios), siquiera usado este mismo mecanismo anónimo para no avergonzarme en público.
Un pequeño asunto fuera de tema. Siempre he escuchado que Google (y otros buscadores, pero joder, ¿en españa se usa algún otro buscador?) penaliza los contenidos duplicados. Esto es, tener dos URL diferentes apuntando a tu mismo contenido. También se supone que Google penaliza a los sitios que duplican contenidos de otras webs, de forma que la primera en publicar algo aparezca más arriba, y las copias (teóricamente) muerdan el polvo entre el océano de resultados posibles.
En estas, me entero que hay polémica con una película (Clandestino) debido a una portada de la revista Zero, de la cual alguien ha deducido que hay en la película una escena que, parece ser, no existe.
Me voy al Buscadoor de siempre y hago una búsqueda sencillita para intentar ver la portada y juzgar yo mismo. Me encuentro los siguientes resultados:

En estos momentos, uno se cuestiona la calidad de los resultados de Google, tan idolatrada el 99% del tiempo.
Por si alguien tiene alguna duda, todos esos enlaces tienen exactamente el mismo texto (la nota original de EP). Y por si alguien se lo está preguntando, no encontré lo que buscaba ni siquiera en el buscador de imágenes. He tenido que hacer alguna búsqueda más para descubrir una portada cutre, muy cutre. Eso sí, la encontré en un resultado para otra búsqueda, el buscador de imágenes devolvió para los primeros intentos un montón de resultados sin valor.
Uno comienza a explicarse el éxito de los blogs-spam que reciclan contenidos. Podría hacer un chiste a costa de Rosa Díez (protagonista en todos esos resultados que yo no buscaba), pero es que ya la dejamos la última vez cayendo por la madriguera de conejo y no creo querer hablar más de ella.
Esta noche se cambia la hora (durante la noche se adelantan los relojes así que dormiremos una hora menos), comienzan los bailes de cifras en el telediario para los que leer Malaprensa es un bálsamo infalible. Sin embargo, este año he visto una novedad en estas informaciones: avisan de que el ahorro energético es prácticamente nulo.
Algo que a muchos ya no nos sorprende, aunque los ecologistas dicen que no se ahorra porque no estamos concienciados. A pesar de que la idea de cambiar la hora surge durante el s. XIX en inglaterra, como respuesta a una sociedad que tras la revolución industrial se apuraba en optimizar su productividad, no fue hasta 1916 que realmente se utilizó. Y los primeros en hacerlo no fueron los ingleses, sino los alemanes que no buscaban detener el cambio climático ni bajar la factura de la luz, sino que perseguían con esto mejorar la eficiencia bélica de sus tropas durante la Primera guerra mundial.
Así pues no es de extrañar que esta medida no sirva para ahorrar demasiado, no fue diseñada para ello sino para hacer de los ejércitos una maquinaria activa durante una hora más (engañando a los soldados con despertadores por la mañana y dejándolos que la luz del sol los mantuviera pegando tiros durante una hora más por la tarde, en el otro sentido del cambio horario). Claro, en tiempos de paz sirve para que trabajemos desde más temprano y nos quede tiempo para pasear por nuestra ciudad supermercado antes de que las tiendas cierren.
Fin de la historia.
Les pido que me permitan un Off-topic. Bueno, les pido que me soporten un off-topic, porque lo que se dice permitir, no creo que puedan evitar que lo cuelgue :)
De un tiempo a esta parte oigo decir que hay crisis económica. Lo oímos referiéndose a la bolsa un día cada dos semanas (los otro 13 días, los días en que la bolsa sube, no nos dicen nada). El otro día decían que la bolsa volvió a caer (oh, apocalipsis) por debajo de la «barrera psicológica» (me encanta la falta de metáforas de los periodistas mediocres: las barreras psicológicas sirven en deporte, en la bolsa, en el precio del petróleo, estoy seguro que hasta para la ropa -ha superado la barrera psicológica de la talla 40- ...) de los 13.000 puntos. Ay, carallo, pero si es la misma barrera psicológica que perdió la otra vez. He tenido un déjà vu. Se ve que entre una y otra recuperaron toda la pasta pero eso no salió en las noticias.
Y luego las mentiras, ganar en 2007 un 25% más que en 2006 y seguir gritando que viene el lobo para conseguir del gobierno facilidades tributarias que les hagan ganar más. Los bancos ganan un 25% más que en 2006, ¿realmente necesitaban entonces los 200.000 millones que el BCE sacó de la hucha este verano?
No chicos. Pese a todo lo que puedan leer, no hay tal crisis económica (al menos en aquí), estamos en catarsis económica. Una catarsis siempre es una victoria, porque de ellas se sale limpio y crecido, preparado para lo que venga. Lo cual no quita que los renacimientos no acarreen cierto dolor, pero quizá es un dolor que vale la pena padecer. La construcción especulativa nunca fue el futuro y esto era algo que tenía que pasar, estaba previsto aunque nieguen con la cabeza, porque saben que eso no era sostenible. Promover la creación de pequeñas empresas en todos los sectores, la investigación científica y el desarrollo tecnológico sí lo es.
Así que la próxima vez que les digan que la bolsa ha bajado, exijan un desglose: ¿ha bajado en qué sector? ¿en cuáles ha subido? Quizá ha bajado en la construcción (y bancos asociados) y ha subido en servicios y en otros sectores. Quizá la recolocación de todos esos peones de obra en sectores más sostenibles sea algo necesario, aunque en la transición haya algo de paro.
No es crisis, es transformación. Lo que sucede es que en la transformación los mejores situados cobrarán ventaja y, en todos los ámbitos, los que tienen ventaja en los viejos sistemas siempre temen el cambio, y difunden miedo para intentar que gane el inmobilismo (inmobiliarismo, en este caso).
Ah, y no soy economista ni experto en la materia ni nada parecido. Si esto te parecen tonterías haz lo más sencillo: no me hagas caso. Mañana más y sobre los temas de siempre. Sigan caminando, aquí no ha nada que ver.
Qué quieren que les diga, la página de renfe siempre fue una castaña y yo siempre acababa comprando en la estación (que no me coge lejos), pero con la entrada de la dichosa tarifa web uno la intenta usar: la pela es la pela que reza el tópico, y un descuento nunca le viene mal a un mileurista.
Lo que sucede es que si ya vimos que comprar un billete de ave era incómodo, de unos días acá, la cosa está aún peor: de hecho está imposible. La página de timeout, o carga mal, o los trenes no muestran (oh wait!) el ansiado descuento (comprobado con otros trenes a la misma hora y día de la semana que en otras ocasiones sí lo tenían: ¿de verdad un tren para dentro de un mes y medio ya está lleno o es que no hay tarifas web?).
Por todos los dioses, ¿tan difícil era copiar la página de una aerolínea? ¿Alguien ha visto la página del Die Bahn o de la VRR? Comparado con un servicio normal, lo de Renfe es simple y llanamente vergonzoso.
Eso sí, la ministra va presumiendo por dondequiera que pasa... si es más fácil huir corriendo hacia adelante, eso se inventó hace tiempo.
Este es un post fuera de tema, que no se asuste nadie. Me sorprendo al leer que algunos católicos se han tomado el rechazo a la charla de Benito XVI en la Universidad de Roma de la semana pasada como un acto de intolerancia; y se excusan citando a Voltaire y su «no me gusta lo que dices pero...» para disfrazar de intolerancia lo que no es más que la coherencia científica y universitaria. Vamos, que recurren de nuevo a esa falacia a la que tan bien acostumbrado están nuestros obispos y que disfraza de intolerancia lo que no es más que el trato igual, ajustado a protocolos de conversación, que recibe todo ser interesado en dialogar, que es lo que se hace en una universidad (y la iglesia no quiere dialogar sobre sus teorías).
Yo también voy a citar a Voltaire: si empezamos por creer cosas estúpidas, acabaremos por hacer cosas atroces. La iglesia católica y sus fieles llevan miles de años creyendo cosas estúpidas increíbles, lo cual ha dado a los primeros (jerarquía eclesiástica) poder para hacer cosas atroces y manipular el mundo con el consentimiento de los segundos (fieles), que veían como algo lógico las atrocidades que se cometían en nombre de dios. En españa, la última atrocidad eclesiástica, de la que no reniega la jerarquía (en contradicción con la población, que no quiere ni oir hablar de esos asuntos turbios ni nada que se le parezca), fue el apoyo a un régimen no democrático con miles de muertos en su haber.
Sucede que la universidad y los museos son templos de conocimiento, sin duda lo más divino a que podemos aspirar los que no creemos en los cuentos sobre estúpidos poderes sobrenaturales heredados de los granjero de asia menor que vivieron hace miles años. Dicen que somos intransigentes por no dejar que el Papa entre a un sitio donde impera el conocimiento a hablar sobre sus teorías fantásticas, cuando todo lo que pedimos es una simple prueba de sus teorías, exactamente lo que se pide a todo el mundo. Si no la tienen, no tienen nada que hacer en una universidad. A pensar y a decir cosas bonitas que no pueden refutarse (base de todo principio científico) puede uno irse a la plaza del pueblo, al teatro, o incluso al púlpito (algunos escogen esta asombrosa opción).
Supongo que ahora, como siempre, siguen viendo la paja en el ojo ajeno (hablando en sus términos, para que me entiendan). Porque donde yo veo un trato igual ellos ven intolerancia: el día que me dejen dar una charla sobre genética evolutiva en la capilla sixtina, entenderé lógico que el Papa derroche su charlatanería en el aula magna de mi templo, la Universidad. Mientras tanto, que hable en el salón de su casa. En los colegios (que son la escalinata que lleva a mi templo-universidad) no, en la Universidad tampoco: no es intolerancia, es coherencia.
[Nota: Editado para tachar un estúpidas y añadir un increíbles, que no quiero que nadie se ofenda y con la cosa del directo lo puse y quizá a alguien le podría sentar mal]

Hoy se ha producido el desalojo de Centro Social Okupado y Autogestionado de Casas Viejas, en Sevilla. Llevaban más de 6 años en un local que se abandonó hace 20, ganándose el respeto de unos vecinos que hoy pedían que «ojalá que no se haga efectivo, no hacen daño a nadie» (20minutos). Los echan para construir viviendas de lujo. Marbella es todas partes, también tu ciudad. Los desalojados somos todos los que soñamos que la ciudad vuelva a pertenecernos.
Esta foto la tomé hace ya muchos meses, en la puerta de La casa de iniciativas de La Ceiba (Centro Social de Málaga), que ahora comparte protagonismo con La Casa Invisible. Este texto me ganó desde el primer minuto...