Ya comentamos en su día los empeños de la administración estadounidense por introducir un
carnet de identidad de facto por la vía de unificar las licencias de conducción en todos sus estados miembros. Hacerlo de esta forma evitaría realizar una consulta popular que, casi con toda probabilidad, rechazaría la propuesta.
Este plan, denominado REAL ID, ya fue
rechazado por el estado de Maine y se prevé que sea rechazado por más pronto, pero a pesar de ese rechazo institucional y del rechazo social que esta idea ofrece, parece que
el gobierno estadounidense sigue adelante y
ha desvelado parte de las normas que regirán la obtención de este DNI, si bien aún quedan por contestar algunas como el modo en que los estados coordinarán sus bases de datos y cómo los sin techo podrán obtener estas tarjetas de identidad.
El hecho de que las autoridades ignoren el rechazo institucional a las medidas no debería sorprendernos en Europa, aquí nuestro único órgano democrático ha rechazado las patentes de software ya no sé ni cuántas veces y siempre las vuelven a proponer. De hecho, la última propuesta intenta
evitar el parlamento, del mismo modo que esta propuesta de REAL ID intenta evitar que se pregunte a los ciudadanos estadounidenses.
Los sistemas funcionan de un modo tan asquerosamente similar que la única (y triste) conclusión es que
nos hemos vuelto americanos.
***Visto en
Wired, pero las especificaciones completas de la National ID Card están en
DHS.gov [pdf]
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