Alemania y la transición a la sociedad de control

En Alemania hace un par de meses ilegalizaron la mera posesión de lo que llamaron (muy difusamente) herramientas de hacking (Meneame). Ahora van a por el siguiente paso lógico en la ecuación y anuncian que están evaluando la opción de enviar troyanos por correo-e a todos los sospechosos de terrorismo, así podrán monitorizar el contenido de sus discos duros y el uso que hacen de internet (según cuenta Associated Press y leemos en the inquirer). yay!

El problema radica en la asunción de que todo vale. Prohíben de forma pomposa las «herramientas de hacking» cuando resulta difícil definir tal cosa y cuando (aunque se pudiera definir) las herramientas no son más que eso: herramientas. Lo importante es lo que se hace de ellas. Un destornillador te ayuda a trabajar, pero clavado en el corazón de alguien puede ser letal, igual que un cuchillo. Pero la mera posesión de una herramienta no es punible, es punible el acto de usarla indebidamente.

Ya en su día muchos pensamos que eso que llaman «herramientas de hacking» incluye también herramientas de seguridad que te ayudan a mantener tu equipo seguro sin software maligno y (en lo posible) libre del acceso remoto no autorizado. Este último anuncio nos confirma los peores presagios. Ahora está claro que una vez eliminada toda posibilidad de defensa lo siguiente era lanzar una ofensiva para invadir la privacidad de millones de personas y violar sus derechos fundamentales (privacidad de telecomunicaciones, libertad de expresión, libertad de información). Ya se sabe que en estos tiempos malditos todos somos sospechosos de terrorismo. Más aún diríase que todos somos el enemigo y el poder de comunicación y movimientos de los propios ciudadanos supone un peligro. Los mismos que justifican que un PC es tan privado como una casa y que su acceso no autorizado es allanamiento (y prohíben herramientas de hacking) deciden ahora que el allanamiento está bien si lo ejecuta el estado.

Pase sin llamar, que decía la Ley Corcuera hace no tantos (aunque parezcan muchos) años. Pase sin llamar que dice la LISI ahora. Pase sin llamar que dicen los alemanes. La transición a la sociedad de control avanza rápidamente y odio decirlo, pero ya os lo dije. En el fondo todo esto no hace sino aumentar el ideal del panóptico policial en que nos sumjergen, el panóptico del miedo: el estado y la policía lo ven todo y que irán a por tí si haces algo «inesperado»

Lo más sorprendente es que sólo el año pasado un informe de Privacy International colocó a Alemania como uno de los pocos países que respetaba la privacidad de sus ciudadanos (el único dentro de la UE). Realmente parecía que Alemania se mantenía un poco al margen de en esta transición de la sociedad asamblearia a la sociedad de control excesivo de sus ciudadanos que había en el resto de Europa (y EEUU). Sin embargo ahora parece que la situación a girado y Alemania apuesta de lleno por una transición rápida a una sociedad de control. Malamente comenzaba el siglo XV…. Todo parece indicar que se van a caer bastantes puestos en el próximo informe de Privacy International (corto reinado y triste final), para disgusto de todas las personas que allí viven y de sus vecinos, pues ya sabemos que estas medidas estúpidas cruzan rápido las fronteras.

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.